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¿Es libre la libertad?

2020.11.11 03:32 Otro_engranaje ¿Es libre la libertad?

¡Hola comunidad! En esta ocasión traigo (como suelen ser mis publicaciones en este tablón) un breve ensayo hablando sobre un tema que he notado muy seguido por estas huestes: "La libertad", un problema que me pareció apasionante, pero que obviamente no abordo de manera definitiva (es arduo extenso) en pos de revelar una nueva verdad, sino que adopto una posición con respecto al tema e intento dar un panorama más amplio de la idea de Libertad.
Les dejo un link a mi blog, como siempre, dónde esta subido el breve ensayo, y se los adjunto aquí mismo también. Saludos:
¿Es libre la libertad?
Introducción.
Libertad. Una palabra poderosa y polémica; una virtud o un vicio; un valor o un eslogan. La palabra libertad, en el uso común, parece definirse de manera obvia: la entendemos, en general, como la “facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos”[1].
Lo cierto es que, si bien la cuestión parece sencilla a simple vista, profundizar en el término nos conduciría a un debate, considero yo, espinoso, donde se juega uno de los valores (¿valor, cualidad, don?) de la humanidad. Algunas preguntas disparadoras podrían ser las siguientes: ¿Es el hombre[2] libre por naturaleza?, ¿el hombre siempre elige de acuerdo a su voluntad?, si la voluntad existe, ¿de dónde sale, es decir, responde a leyes de causa-efecto, o no lo hace?, si hablamos de causalidad en la voluntad, ¿podemos hablar de libertad, o el hombre estaría sujeto a un determinismo del que no puede escapar?
En el presente breve-ensayo, vamos a encarar la cuestión de la libertad analizando fragmentos de la novela Robinson Crusoe, de Daniel Defoe, la historia de aquel joven ingles que, durante el siglo XVII, rompe con la voluntad de sus padres de tener una vida “normal” para arrojarse a la aventura marítima, donde le esperan una serie de infortunios. Repararemos sobre la noción de libertad que nos ofrece la novela, y contrastaremos con diferentes concepciones del término desarrolladas desde la filosofía y la antropología filosófica, puntualmente. Lo que se intenta es ampliar nuestra idea sobre la libertad, entender cómo opera y saber si la libertad, como concepto, está libre de determinaciones, no lo está o si acaso la cuestión es más compleja. Siéntanse libres de continuar la lectura.
El fatal aventurero que no quería ser abogado.
En la ficción, al parecer inspirada en hechos reales (Defoe habría conocido la historia de un hombre cuyos infortunios lo habrían alentado a hacer su obra)[3], Robinson narra su vida. En uno de los primeros párrafos, iniciándose la novela, leemos:
Siendo el tercer hijo de la familia y no habiendo aprendido ningún oficio, mi mente comenzó muy pronto a llenarse de proyectos aventureros. Mi padre, que era ya muy viejo, había procurado dotarme de una buena instrucción, en la medida que las enseñanzas hogareñas y las de una escuela pública provincial pueden generalmente procurar, y me había preparado para la carrera de leyes. Pero yo no podía resignarme a seguir otra carrera que la del mar, y esta carrera era completamente opuesta a la voluntad, mejor, a las órdenes de mi padre, y también contraria a todas las súplicas e intentos de persuasión de mi madre y de mis amigos, de tal suerte que parecía haber algo fatal en la inclinación natural que me impelía directamente hacia la vida de miseria que me esperaba. [negritas mías] (1969: p.15).
Este párrafo, que permite anticipar ciertamente de qué va la obra, nos cuenta mucho más que el simple contenido de una novela literaria. Aquí podemos observar una concepción del personaje (y del autor) a cerca de la voluntad de elección que poseería un individuo, a cerca de la condición de la libertad (o no) del hombre para obrar de una manera o de otra.
Robinson, a unos pasos de la adultez, sabía que su voluntad era contraria a la voluntad de su padre y a la de su madre. Él no deseaba que su vida sea, tal y como se la proponía su padre, dedicada a las leyes y situado en la “clase media” que, según su padre, era la “mejor situación del mundo” (1969: p.16). Pero luego leemos lo siguiente: “parecía haber algo fatal en la inclinación natural que me impelía directamente hacia la vida de miseria que me esperaba”. Si en un principio pensábamos que el joven Crusoe hacía uso de su condición de hombre libre para oponer su voluntad a la de su familia, estas líneas nos ponen de manifiesto otra cuestión. Su inclinación no sería causa de su más libre voluntad, sino que sería “natural”, y no solo eso, algo “fatal” dentro de esta misma naturaleza lo empujaba al (¿inevitable?) destino que le esperaba.
Evitando entrar en trampas del lenguaje, consideremos lo siguiente en el marco del párrafo anterior. Robinson claramente tiene sus deseos, su “inclinación natural”. Suponiendo que es natural, podríamos pensar que él no la eligió, sino que simplemente vino con él. Pero aun así podría haber declinado ante la insistencia de su padre, y no lo hizo, eligiendo arrojarse a la mar. Por otro lado, también se alude a algo “fatal” dentro de la inclinación de Robinson por hacerse un navegante, en otras palabras, algo que necesariamente lo determinaba a padecer, como dice, sus futuras miserias. Y aquí se nos presenta un primer problema. No podemos negar que Robinson Crusoe elige, ciertamente, lo que hará. Pero, ¿acaso elige él su “inclinación natural”? De momento parece que no, que hay algo que lo excede.
Robinson se aventura, entonces, en un primer viaje un día que se cruza un compañero suyo, quien lo invita gratis a tripular en el barco de su padre con destino a Londres. En síntesis, la cosa va muy mal, durante el trayecto la embarcación sufre dos tempestades y, en la segunda, el barco zozobra. Nuestro desafortunado protagonista nos dice que bien podría haber tomado aquello como advertencia, pero….
No sé cómo explicarlo, pero parece existir un secreto destino que nos precipita a convertirnos en instrumentos de nuestra propia destrucción a pesar de que nos demos cuenta de ello y avancemos hacia el futuro con los ojos abiertos. Evidentemente, solo un decreto fatal, al que me era imposible escapar, podía hacerme desoír las razones juiciosas […]. [negritas mías] (1969: p.23).
Parecería aquí como que Robinson se entiende títere de su propio destino. Como si una mano invisible encauzara nuestro rumbo, como si independientemente de nuestra voluntad, nuestra suerte ya estuviese echada. De hecho, la idea de la “Providencia” es muy recurrente en la trama, y Robinson (que en el desarrollo de la novela abraza fuertemente la religión cristiana y al Dios cristiano) interpreta sus infortunios como consecuencia de la “Divina Providencia” por haber ignorado las advertencias de su padre. Entonces, si Robinson elige no seguir las órdenes de su padre, pero aun así existe una “mano invisible” que determina su propia suerte, ¿podemos decir que el hombre, bajo esta concepción, es libre?, ¿acaso todo está escrito?
Providencia o libertad.
Repasemos el problema que se nos disparó anteriormente: Si acaso existe una divinidad, una “providencia”, que de algún modo sella nuestro porvenir; es decir, si ya nuestro destino estuviese “escrito”, ¿acaso existe la libertad?
Este problema estaría aparentemente “resuelto” por San Agustín (354-430 d.C.), quien en su obra La ciudad de Dios encararía la cuestión de la libertad y del libre albedrío. En el capítulo noveno del quinto libro, San Agustín, pensador cristiano, crítica la idea de Cicerón (antiguo político romano) de la ausencia de una “presciencia de lo futuro”. Este último pensaba que, si acaso existiese una presciencia (es decir, un conocimiento de las cosas futuras), esto querría decir que existe una especie de divinidad que rige la vida de las personas, de manera que las distintas voluntades del hombre serían causa de una fatal decisión del destino, no existiendo lugar para la libertad de decisión. Cicerón rechaza de plano, entonces, la existencia de una presciencia del futuro y de un “hado”, porque el libre albedrío (o libre voluntad) debería de existir y, de no ser así, serían absurdas todo tipo de leyes, castigos o premiaciones. Pero San Agustín no está de acuerdo con aquello.
Existe presciencia, dice, y existe libre voluntad:
[…], nosotros, así como confesamos que hay un sumo y verdadero Dios, así también confesamos su voluntad divina, sumo poder y presciencia; y no por eso tememos que hacemos involuntariamente lo que practicamos con libre voluntad, porque sabía ya que lo habíamos de ejecutar Aquél cuya presciencia es infalible.[4]
Aparentemente, que exista una divina Providencia no implica necesariamente que no esté a nuestra disposición, como humanos, la libertad de elección, la “libre determinación” o el “libre albedrío”. Suponiendo que Dios existe, y que conoce todo a cerca de nosotros, incluso nuestro futuro, no quiere decir que nosotros no elijamos libremente una cosa u otra, actuar de tal o cual manera.
Si tomamos esto por seguro el problema de nuestro amigo Robinson acerca de si es o no libre quedaría resuelto. Robinson no sería como él pensó un “instrumento” de su destino, sino que, a pesar de existir una presciencia y una divina providencia, queda claro que nuestro hombre eligió de acuerdo a su voluntad. Pero, ¿por qué? Es decir, ¿por qué Robinson cree que “solo un decreto fatal”, al que le era imposible escapar, podía hacerle desoír las razones juiciosas de su familia?, ¿por qué eligió lo que eligió, y no eligió otra cosa?
Libre albedrío, ¿determinismo?
La pregunta con la que cerramos el apartado anterior, para quien se haya fatigado de darle vueltas al asunto (que en realidad es la búsqueda de una respuesta convincente al mismo) puede parecer agobiante, y podría contestarla simplemente de este modo: “eligió lo que eligió porque él es libre de hacer su voluntad”. Pero este “ser libre” explica y no explica del todo por qué eligió aquella cosa y no otra.
Volvamos a la experiencia de nuestro desafortunado aventurero. Dijimos que había desobedecido la voluntad de su padre, y que por una inclinación propia un día se hizo a la mar con un conocido suyo. En este viaje habría sufrido dos tempestades, una peor que la otra, que, si bien asustaron al joven Crusoe, y casi lo hacen desistir de sus deseos de convertirse en un navegante, al final este no claudica. Pero sí se debate, en su vuelta por tierra a Londres, sobre lo que hará en la posterioridad:
En cuanto a mí, como que tenía un dinero en el bolsillo, hice el viaje a Londres, por tierra; y allí, como en el camino**, tuve varias luchas conmigo mismo respecto a cuál iba a ser el curso que daría mi vida y qué decisión debía tomar**, si volverme a casa o embarcarme.
En cuanto a regresar a casa, la vergüenza motivaba la mayor oposición a esa idea; e inmediatamente me figuraba cuál sería la chunga de los vecinos, y me sentía humillado no solamente ante mis padres, sino ante todos los demás […].
Una aversión irresistible continuaba impidiéndome volver a casa; y, como tardé algún tiempo en decidir, el recuerdo de los apuros que había pasado se desvaneció. [negritas mías] (Defoe: 1969: p.24)
Robinson se debate, analiza, delibera sobre cuál sería la mejor decisión. Y aquí podemos observar, primero, cómo recobra su voluntad y cómo contrasta la misma con la “voluntad divina”; segundo, el proceso por el cuál analiza las consecuencias de sus decisiones, y las causas que lo motivan a rechazar una y elegir otra opción.
Es Thomas Hobbes (durante siglo XVII) quien, con su filosofía determinista, nos da una pista de por qué nuestro desventurado compañero elige lo que elige y no otra cosa. Para Hobbes, en el marco de la realidad y del accionar humano, “todo cuanto se produce, se produce necesariamente, pues todo cuanto se produce ha tenido una causa suficiente para producirlo”[5]. ¿Pero cómo se da esto en el orden de la voluntad? Para Hobbes, son las acciones voluntarias aquellas que se siguen a un último apetito (por ejemplo, si tenemos miedo, pensaremos en fugarnos o escondernos de aquello que nos genera el miedo) o son producto de una opinión deliberada que considera las consecuencias de determinada acción. De manera que el humano, primero delibera y luego, su acción se desprende de su voluntad o de su pensamiento más inmediato sobre si las consecuencias de su acción serán buenas o malas para él. Hobbes no habla de agentes libres (pues estos serían los que aún no han deliberado), sino de agentes voluntarios, puesto que su acción procede de una elección deliberada.
Si acatamos las ideas de Hobbes y reparamos en la experiencia del joven Crusoe, este delibera (“tuve varias luchas conmigo mismo respecto a cuál iba a ser el curso que daría mi vida y qué decisión debía tomar”) y, de acuerdo a sus últimos apetitos, evalúa las posibles consecuencias de sus actos (“En cuanto a regresar a casa, la vergüenza motivaba la mayor oposición a esa idea; e inmediatamente me figuraba cuál sería la chunga de los vecinos…”). A Robinson le da vergüenza regresar con sus deseos frustrados a la casa paterna, y es este sentimiento el que lo condiciona a no volver, y a probar suerte en otros viajes. ¿Pero esta voluntad realizada, se puede decir libre o, como bien dice Hobbes, es “necesaria” ?, ¿nuestro amigo, en esta instancia, necesariamente debía repeler la idea de volver a casa de sus padres?
De la “libertad fundamental” y del problema de los determinismos.
A. El problema de los determinismos.
Aquí nos atraviesa un problema filosófico que, más que preocuparnos por nuestro amigo, se trata de una cuestión con la que convivimos a diario, y es el problema de los determinismos. Si todo fenómeno de la realidad y todo comportamiento es necesario, es muy difícil que haya espacio para la libertad. No seríamos “libres” en el sentido que conocemos de la palabra, porque lo que elegimos, lo que hacemos, cómo actuamos… todo eso está determinado en un orden causa-efecto, que incluso llegaría a medirse, sino absolutamente, al menos probablemente.
¿Qué tan profundo es el problema de los determinismos? Para ello citaremos a Jacinto Choza, que en su Manual de Antropología filosófica trata en detalle el problema de la libertad en el ser humano:
En la filosofía medieval el problema de la determinación de la elección por una realidad ajena a la voluntad electiva, preocupaba fundamentalmente en relación con Dios; en la filosofía moderna preocupaba en relación con el mundo físico, y en la filosofía contemporánea preocupa fundamentalmente en relación con los procesos biopsicológicos y socioculturales. Se trata del problema de los determinismos: determinismo teológico, cosmológico, físico-mecanicista, biológico, psicológico y sociológico (económico y culturales en general). (1988: p.383)
Tres períodos de pensamiento distintos, y tres maneras diferentes en que el problema de los determinismos se plantea. Podemos decir que la primera determinación (en relación con Dios), ya la hemos tratado brevemente con San Agustín, sin agotar la temática de más esta decir. El problema del mundo físico es, ciertamente, el que nos plantea Hobbes. Recapitulando brevemente, las deliberaciones de nuestro amigo Robinson y la vergüenza que le provocaba el volver a su casa le impedían, naturalmente y por leyes necesarias, desistir de su arrojo hacia la aventura. ¿Quién nos salva aquí?
Es Kant, posterior a Hobbes, quien en el siglo XVIII con su obra Fundamentación para una Metafísica de las costumbres parece darle cierta vuelta a la situación. En el capítulo tercero, (subapartado: “De los extremos de toda filosofía práctica”), el filosofó enseña que, de hecho, la libertad no es un concepto de experiencia, puesto que en la realidad empírica las cosas suceden de manera necesaria, determinado por leyes naturales. Pero, por otro lado, la libertad existe como idea de nuestra razón. Esta contradicción que se da muestra, según Kant, que desde el punto de vista “especulativo”, la necesidad natural es más practicable que la libertad. Pero, por otro lado, desde el punto de vista práctico (de la razón práctica, orientada a la acción) “es el sendero de la libertad el único por el cuál es posible hacer uso de la razón en nuestras acciones y omisiones”.[6] La razón es independiente de toda causa exterior a ella, por la cuál las leyes naturales de necesidad y causalidad no impedirían su libertad. Para Kant no hay contradicción, y tranquilamente un sujeto “como cosa en el fenómeno” puede estar determinado por estas leyes naturales, pero como “cosa en sí” es independiente a tales leyes. La libertad se une a la voluntad, y es así como el hombre puede actuar sin estar determinado necesariamente por leyes de causalidad.
Con lo anterior, ¿podemos decir que nuestro amigo Robinson delibera con la razón? Sí. Podemos ciertamente afirmar que lo que Robinson elige hacer, lo hace por medio de la razón, y a través de ella ordena a su voluntad para actuar tal como actúa. Pero prestando más atención a los dos párrafos citados en el apartado anterior (Libre albedrío, ¿determinismo?), podemos leer lo siguiente: “Una aversión irresistible continuaba impidiéndome volver a casa; […]” (Defoe: 1969: p.24). ¿No vuelve a su casa porque no quiere, porque no le place? Si tomamos lo anterior al pie de la letra, él no vuelve a su casa porque una “aversión irresistible” se lo impedía. Una especie de sentimiento de vergüenza; un sentirse expuesto a la burla, a la humillación… miedo a aquello. Y aquí cabe hacer espacio al tercer problema de los determinismos, el que alude a los procesos “bio-psicológicos” y “socioculturales”.
Si vamos hacia atrás, podemos dar cuenta de otros fragmentos que nos permiten dar cuenta de estos posibles determinismos sociales y culturales que habrían marcado al joven Crusoe, como que vivía en la Gran Bretaña del siglo XVII y había sido educado en una “escuela pública provincial” y por las “enseñanzas hogareñas”, en un contexto de auge del comercio y el colonialismo (de cuyos principios Robinson da cátedra en su estancia en la isla “desierta”, aunque esto se puede discutir). Tal como menciona Choza distintas ciencias humanas y sociales, como la psicología, la fisiología o la sociología:
…han puesto suficientemente de relieve hasta qué punto las tendencias, impulsos, esquemas de comportamiento, escalas de valores, estilos de pensar, formas motivacionales, códigos morales, etc., dependen del código genético, del sistema nervioso, de los sistemas de condicionamientos complejos que constituyen el aprendizaje durante la primera y la segunda infancia, de las frustraciones recibidas, del ambiente familiar, del medio geográfico, de la clase social y el sistema económico, etc. (1988: p.385).
Lo anterior parece ya encerrarnos en un callejón sin salida. Si las ciencias del comportamiento pueden predecir nuestra conducta no solo como sociedad, sino como individuos singulares, ¿qué queda de nuestra libre voluntad?
B. De la “Libertad Fundamental”.
Robinson nos metió en un dilema, del que Choza, de la mano con Kierkegaard, posiblemente nos tire una cuerda para que nos sostengamos con fuerza. Y es que la noción de la “libertad fundamental” es clave para argumentar que realmente hay cierto grado de libertad en el hombre o en la mujer, y en los personajes como Robinson Crusoe o en los autores que están detrás de ellos.
En línea con lo que nos dice Jacinto Choza, entonces, la libertad fundamental es el “fundamento o la condición de posibilidad de todas las otras formas de libertad”. También la denomina como libertad de apertura, pues está abierta a un número indefinido de fines, “a tantos cuantos el sujeto se proponga a sí mismo como fines”.[7] Aquí el autor señala la importancia del análisis de Kierkegaard a este respecto. En su obra El concepto de la angustia, el filósofo danés da a entender que el sentimiento de la angustia es la experiencia de la “libertad fundamental”. La angustia es la experiencia de estar en manos de uno mismo, de elegir ser o no ser uno mismo, y esa situación es la libertad, la nada. El sujeto en manos de sí mismo es nada, pero es pura libertad, y esta libertad angustia, y ante esta angustia se debe elegir. Así el hombre aparece, en su ser más profundo, como “pura posibilidad”. Y aquí una cita directa de un fragmento para detenerse atentamente:
Por supuesto, también se puede decir que esa posibilidad-capacidad no es tan genérica, puesto que en ella están ya una multitud de determinaciones biopsicológicas (…) y socioculturales (educación, principios morales y religiosos, recursos económicos, etc.), es decir, puesto que el sujeto está ya constituido precisamente en términos de lo que se ha llamado síntesis pasiva. Pero también esta objeción deja intacto el planteamiento de Kierkegaard: yo puedo ser de constitución asténica, introvertido, afable, con buenas aptitudes para el deporte, español, cristiano, de clase media, etc., y todavía eso no significa que sea yo mismo en el sentido de que puedo ser todas esas cosas tanto siendo yo mismo como sin serlo. (1988: p.376)
¿Qué podríamos decir de Robinson en este sentido?, pues creo que mucho: “tuve varias luchas conmigo mismo respecto a cuál iba a ser el curso que daría mi vida y qué decisión debía tomar”, decía el Crusoe maduro. En ese momento él estaba en manos de sí mismo. Esta lucha consigo mismo, representa esta angustia existencialista, en la que el sujeto se reconoce como pura posibilidad. Pero hay que elegir, y el puede elegirse para después actuar consecuentemente, o puede no elegirse y ver que pasa con lo que el “mundo” hace de él. Ahí esta el fundamento de toda libertad posterior, pero siempre dentro de un marco de elección. Los agentes que nos condicionan externa e internamente, nos brindan un horizonte de acción, pero nosotros nos elegimos y luego decidimos. Y no son elecciones fáciles, este es el problema.
Conclusión.
Hasta aquí, hemos abordado la cuestión desde algunas perspectivas de las más “icónicas” podría decirse. Por un lado, el problema de la providencia y el libre albedrío, con la mirada de San Agustín; el determinismo naturalista de Thomas Hobbes, con su idea mecanicista de la necesidad natural; Kant, con la diferenciación entre el plano de los fenómenos y el plano de lo racional, salvando una vez más la libertad y, por último, los distintos problemas de los determinismos, con una mirada desde la antropología filosófica bastante escueta sobre el amplio trabajo de Jacinto Choza.
Podríamos decir que, efectivamente, Robinson Crusoe era un hombre libre, porque podía elegir, pero diferentes cuestiones de la realidad en la que estaba arrojado lo hacían tener ciertas predilecciones tanto en el ámbito de la moral como en el de lo psicológico. Pero él se sabía libre, se eligió y, a pesar de la culpa que sentía producto de los valores inculcados, decidió seguir sus inclinaciones, inclinaciones que eligió dentro de un marco en el cuál se presentaban como posibilidad, pero que elige al fin y al cabo entre tantas otras.
¿La libertad es libre? Es una pregunta difícil y que en este trabajo no llegamos a contestar, pues hemos hecho un esbozo general de una cuestión demasiado amplia (y de la que el lector dispone de las fuentes en las notas utilizadas en la presente redacción). Me atrevo a decir que no. Que la libertad esta obligada elegir, esto es, o es o no es. Y, por lo tanto, no se trata de una facultad sencilla de utilizar, sino que por el contrario la libertad implica responsabilidad, y la responsabilidad se debe sostener, aunque no se logre el propósito dentro de un determinado contexto. El humano elige constantemente, o no elige, y ahí la libertad fundamental ya se ve implicada. Esto dentro de un marco dinámico, esto es, nunca elegimos en un mundo materialmente idéntico, sino que este mundo cambia y nosotros cambiamos con él.
[1] RAE (2019) Diccionario de la lengua española. En línea: https://dle.rae.es/libertad

[2] Por una cuestión práctica, cuando hable de hombre en el presente breve-ensayo me referiré a toda la especie humana, al género humano.

[3] Defoe, D.: Robinson Crusoe. Salvat Editores. España (1969). En el Prólogo por Juan Perucho, podemos leer: “[…], Defoe se dedicó con mayor regularidad a la literatura y al periodismo, pero siempre con sobresaltos y alternando con la sociedad más heterogénea de Londres, hasta que en 1718, en ocasión de reeditarse el Diario del capitán de navío de Woodes Rogers, conoció la historia y aventuras de un marinero escocés llamado Alexander Selkirk […]. Tal como se consignaba en el Diario, Selkirk había permanecido en la isla desierta (…), durante cuatro años y cuatro meses, con el único bagaje de un fusil, municiones y unas pocas herramientas.
La historia impresionó vivamente a Daniel Defoe […]”

[4] San Agustín La ciudad de Dios. Libro V, capítulo 9. En línea: http://www.iglesiareformada.com/Agustin_Ciudad_5.html

[5] Hobbes, T.: “Mi opinión sobre la libertad y la necesidad”, En Libertad y Necesidad, y otros escritos. Traducción de Bartomeu Forteza Pujol, Barcelona, Nexos, 1991, pp. 164-167.

[6] Kant, I.: “Último paso de la metafísica de las costumbres a la crítica de la razón pura práctica”, en Fundamentación para una Metafísica de las costumbres. Espasa-Calpe, Madrid, 1980. En línea: http://www.cervantesvirtual.com/buscado?q=metaf%C3%ADsica+de+las+costumbres

[7] Choza, J.: Manual de Antropología Filosófica. Ediciones Rialp, Madrid, 1988. (p.375)
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2017.07.05 16:52 felipostero Reflexiones en torno al tema kurdo al hilo del articulo “YPG-YPJ. ¿Revolucionarias o peones del sistema?” de Marcel Cartier del sitio “Rojava Azadi Madrid” x Iñaki Urrestarazu

Reflexiones en torno al tema kurdo al hilo de los últimos acontecimientos y del articulo “YPG-YPJ. ¿Revolucionarias o peones del sistema?” de Marcel Cartier del sitio “Rojava Azadi Madrid”. https://rojavaazadimadrid.wordpress.com/2017/05/21/ypg-ypj-revolucionarias-o-peones-del-sistema/amp/
El autor del artículo se muestra sorprendido y confundido ante lo que llama la “paradoja” de la cooperación militar entre el movimiento de liberación kurdo y los EEUU. No entiende esta supuesta “cooperación táctica militar” con los EEUU, pero la “explicación” que encuentra al final, no se sostiene por ninguna parte:
1) La supuesta “necesidad de supervivencia” de los kurdos.
2) El carácter pretendidamente táctico de la alianza con los EEUU, que al parecer no pondría en cuestión los objetivos estratégicos de los kurdos del PYD/YPG (su confederalismo democrático, soberanía…). Al parecer la alianza “táctica” se desharía sin más una vez logrados los objetivos de los kurdos…
3) La existencia de precedentes de “alianzas” aparentemente paradójicas como la aceptación por Lenin en 1917 de la utilización de un tren blindado del estado imperialista alemán para volver a Rusia (a este argumento, habría que añadir otro semejante, que aunque no lo utiliza el autor del artículo sí lo ha utilizado otra gente y es que la alianza de los kurdos con los EEUU se puede asemejar a la de la URSS que se alió con las potencias de Occidente para enfrentarse al nazismo en la 2ª Guerra Mundial…)
Esta “explicación” de la alianza va acompañada de una serie de citas de líderes kurdos denigrando a sus críticos como la que utiliza Dilar Dirk: “…La apologia del anti-imperialismo incondicional, desconectada de la verdadera existencia humana y de las realidades concretas, es un lujo que sólo aquellos alejados del trauma de la guerra pueden permitirse…” O comentarios que añade el autor de su cosecha propia como “Es increíblemente fácil –y vergonzoso en cierto modo- sentarse en la comodidad de nuestros hogares y criticar la naturaleza claudicante de un movimiento por “colaborar” con el imperialismo cuando la vida de tantos está en la cuerda floja” (?) o cuando dice “La revolución de salón y la solidaridad supeditada tan solo a lecciones de pureza no tienen sentido en el mundo real. Mirar a la región –y el mundo- como un simple tablero de ajedrez puede llevar fácilmente a adoptar la política de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, lo que es erróneo, vago y puede llevar a apoyar a movimientos extremadamente reaccionarios …”. En fin, demagogia pura y dura.
Trataremos de hacer en torno al tema una serie de consideraciones.
1) Una pregunta que clama al cielo es ¿Qué pintan los kurdos en Raqqa cuando no pertenece al Kurdistan? Una pregunta por cierto que la obvia completamente el autor del artículo. La ofensiva de los kurdos (el FDS) en Raqqa con el apoyo de la aviación de EEUU, armamento de EEUU, sus comandos y servicio de inteligencia y otras fuerzas aliadas (británicas especialmente), muestra en realidad a las claras el verdadero juego de los EEUU con los kurdos y en el norte de Siria. Se ha dicho que en su día hubo un compromiso de los kurdos con los sirios de que no entrarían en Raqqa sin la participación del Ejercito sirio, es decir si no era en colaboración con el Ejército sirio. Pero eso no está siendo así.
Es evidente que los kurdos están haciendo el juego de los EEUU, que es el de impedir que los territorios ocupados por el ISIS sean recuperados por las fuerzas sirias, por el Ejército sirio, tratando por el contrario de que sean reocupados por fuerzas controladas por los EEUU, sean por los mercenarios del ESL, por Al Qaeda/Al Nusra o como en el caso del norte de Siria, por los kurdos o el FDS. El mismo autor del articulo reconoce que los kurdos son conscientes de que una vez tomada Raqqa van a ser desplazados de su gestión y control, para dar lugar a “otras fuerzas”, es decir a mercenarios del ESL o incluso de Al Qaeda. Es lo que sucedió también en Mambij. Los kurdos fueron decisivos en la expulsión del ISIS de esta localidad, pero luego fueron apartados del control y gestión de la ciudad por los EEUU.
Hay que ser conscientes que el ISIS es una creación de los EEUU y sus aliados, un auténtico Frankestein diseñado -al igual que Al Qaeda y otras franquicias mercenarias-, para plasmar el Plan de Remodelación del Oriente Medio ampliado y Norte de Africa. Este plan coincide con el de los mapas del teniente coronel retirado del Ejercito de EEUU, Ralph Peters, http://www.armedforcesjournal.com/peters-blood-borders-map/, elaborado en 2006
y el de Robin Wright, elaborado en 2013, http://www.nytimes.com/2013/09/29/opinion/sunday/imagining-a-remapped-middle-east.html?pagewanted=all&_r=0. En concreto en el caso de Siria e Irak significa el desmembrarlos en una zona suni –el Sunistan- que comprende la zona suní de Irak –las provincias de Ninive y Al-Anbar básicamente- y la zona suni de Siria que comprendería Alepo, Raqqa, Der Ezzor, Palmira…es decir gran parte de Siria, en una zona chií iraki –el Chiistan- , desde Bagdad todo el sureste del pais-, una zona que llaman Alauistan –que sería la de la costa Siria, en torno a Damasco, Latakia…- y por otra parte la zona kurda del norte de Siria y norte de Irak. El ISIS se implanto desde el inicio en la zona suni, en el Sunistan de Siria e Irak. La pretendida coalición anti ISIS, lo que está haciendo es “empujar” y “hacer mover” al ISIS, para que vaya siendo sustituido en su caso por mercenarios del ESL, de Al Qaeda o por kurdos, de manera que a poder ser no pase nunca a manos del Ejército sirio y se consolide el desmembramiento de Siria e Irak.
El FDS (Fuerzas Democráticas Sirias), es un invento creado a instancias de los EEUU, una alianza siniestra y antinatura entre kurdos y sirios –antiAssad y mercenarios-, en realidad una coartada para justificar la creación de un territorio kurdo-sirio, en el norte de Siria, que se extienda mas allá de lo que ha sido históricamente el Kurdistán, y que se adentre en territorio sirio todo lo que militarmente puedan hacerlo en guerra contra el Ejercito sirio. Y ello para convertirlo en un protectorado norteamericano-israelí, que contribuya al desmembramiento de Siria, y que suponga una cuña del poder sionista-imperialista en el norte de Siria e Irak, en medio del Oriente Medio y en contra de Siria e Irak.
El Kurdistan reaccionario de Barzani, siempre en alianza con el sionismo y el imperialismo norteamericano, y aunque parezca paradójico, intimo aliado y amigo de la Turquía de Erdogan, podría ser parte de ese protectorado kurdo-sirio. El reciente planteamiento de la celebración de un Referendum de autodeterminación en fechas próximas, en Septiembre 2017, en el Kurdistan irakí, apunta ya a una primera fase de la creación del Protectorado sionista-norteamericano, creando una balcanización de la zona, desmembrando Irak y en camino de desmembrar también Siria, en aplicación del Plan de Remodelación del Oriente Medio, de los mapas de Peters y Robin Wright y para mayor gloria del imperialismo, donde los kurdos serán sus manipuladas marionetas.
Al gravísimo hecho de que los kurdos del YPG están haciendo el juego a los EEUU, se añade el agravante de que los kurdos han pactado con el ISIS el que terroristas suyos puedan romper el cerco a Raqqa a través de corredores preparados al efecto –naturalmente no ya solo con el beneplácito de los EEUU sino siguiendo sus directrices, porque de otra forma esto no sería posible-. Pero no es solo que se les permita fugar a miembros del ISIS, es que de hecho se está enviando a estos terroristas a reforzar la lucha del ISIS contra el Ejercito sirio en Der Ezzor y otras zonas en disputa, con la intención de debilitar al Ejercito sirio y de frenar su avance.
La aviación rusa, consciente de la jugada, ha estado bombardeando a los terroristas del ISIS que se iban “escapando” del cerco de Raqqa, para tratar de contener esta fuga/refuerzo del ISIS contra el Ejercito sirio, y forzar a que los kurdos asuman la lucha contra el ISIS con todas las consecuencias y que no hagan de colaboradores –una vez más- de las estrategias de EEUU. En vista de ello, el Ejército norteamericano trasladó hace no muchos días, en junio de 2017, en varios helicópteros suyos, a dirigentes del ISIS a la zona de Palmira, liberándolos del cerco, salvando sus vidas y reforzando la guerra contra el Ejercito sirio. Entre los dirigentes rescatados parece que había cuadros de ejércitos occidentales incrustados en el ISIS –esto es lo habitual por otra parte, porque importantes cuadros del ISIS, son cuadros impuestos por las potencias occidentales patrocinadoras del grupo terrorista-.
Otros agravante más de los hechos, es que cuando las tropas del Ejercito sirio quisieron entrar a rescatar al piloto del avión sirio derribado recientemente por el Ejercito norteamericano y que se encontraba en la zona controlada por el FDS, se negaron a facilitarles el paso por lo que se derivó un enfrentamiento militar entre el FDS y las tropas sirias. Y otro hecho que sería más grave todavía si se confirma, es que las fuerzas del FDS traten de frenar el avance de las tropas sirias por la zona fronteriza con Irak, en la parte de Al Tanf.
Y no acaba ahí la historia. Ilham Ahmed, portavoz de las Fuerzas democráticas Sirias (FDS), dio una entrevista al diario de Arabia Saudi 'al-Riyadh', en la que hizo hincapié en el potencial de Arabia Saudí para una Siria “libre de enfrentamientos confesionales y tensiones étnicas” (¡!) señalando que es posible una cooperación entre Arabia Saudí y las FDS. A ello añadió que el socio más importante para combatir el ISIS es EEUU ¡cuando son los creadores del ISIS y los que lo alimentan, arman y financian!
Por su parte, Saleh Muslim Mohamed, el co-presidente del PYD (Partido de Union Democrática), la rama política de las brigadas kurdas del YPG e YPJ, en declaraciones al mismo diario 'al-Riyadh', dijo que las FDS dirigidas por los kurdos no colaborarán con el Ejercito Arabe Sirio (EAS) ni con las Unidades de Movilización Popular de Irak (UMP) en combatir contra el grupo terrorista Estado Islámico y que no permitirán a Irán crear un corredor en torno a los territorios controlados por las FDS.
2) Por otra parte, cuando los kurdos estaban tratando de unir los territorios fronterizos bajo su control, el de Efrin (lindante con Azaz) y el de Kobane (lindante con Jarabulus), separados por una franja ocupada por el ISIS, mediante la expulsión de estos, intervino el Ejército turco, para impedirlo. Así el Ejercito turco entró en esta parte de Siria seguido o acompañado de mercenarios del ESL, enfrentándose supuestamente al ISIS, el cual se retiró sospechosamente sin oponer prácticamente ninguna resistencia, de manera que en breve espacio de tiempo se impusieron en este territorio, enarbolando banderas turcas y del ESL. Sucedió además que los EEUU apoyaron con respaldo aéreo esta intervención turca dirigida no contra el ISIS como proclamaron, sino contra los kurdos del YPG. Los turcos de Erdogan les exigieron a los kurdos que habían de retirarse al Este del Eufrates, exigencia confirmada por los EEUU, hasta el punto de exigir a los kurdos que habían de obedecer la exigencia si querían seguir beneficiándose del apoyo militar estadounidense.
Y dicho y hecho. No hubo prácticamente ninguna oposición de los kurdos a las tropas turcas, a pesar de la traición manifiesta de los EEUU a sus aliados los kurdos. Eran también los tiempos convulsos que siguieron al intento de asesinato de Erdogan y del golpe de Estado frustrado del 15 de julio de 2016, en el que se vio con bastante claridad la mano negra de los EEUU. Posiblemente con la intención de sacudirse toda posible sombra de sospecha de su implicación en el golpe, y tras la visita precipitada del entonces Vicepresidente de los EEUU, Joe Biden, a Ankara para echar aceite sobre la situación y no perder la imprescindible alianza de Turquia, los EEUU quisieron hacer concesiones a Turquía en el tema fronterizo, en perjuicio de su otro aliado, los kurdos, a los que dejaron caer en ese momento, mostrando claramente las “garantías” de cualquier alianza con los EEUU. Los kurdos a partir de ahí han preferido obedecer a los EEUU, no enfrentarse a los turcos en la zona entre Efrin y Kobane y seguir avanzando hacia Raqqa por ejemplo. Ahora que los turcos han apostado tropas y armamento pesado en las cercanías de Efrin y que según Erdogan pretenden lanzar una ofensiva en esta parte controlada por los kurdos, estos han hecho declaraciones en el sentido de que se van a enfrentar a los turcos si tratan de introducirse en Efrin. Habrá que ver si finalmente entran los turcos en esa zona, lo que hacen los kurdos. Si8 no lo hicieron cuando la ofensiva hacia Al Bab, entre Efrin y Kobane, es dudoso que lo hagan ahora.
3) Tratar de justificar una supuesta “cooperación táctica militar” con los EEUU como una alianza sin mayores implicaciones, que se puede romper cuando se quiera y que no va a hipotecar el futuro no ya de Siria y el Oriente Medio, sino tampoco el de los Kurdos, es absolutamente insostenible y absurdo. Y tratar de asimilarla a ententes puntuales de los bolcheviques con los nazis en la II Guerra Mundial o a la alianza de la URSS con las fuerzas occidentales, es tratar de comparar lo incomparable. La alianza de la URSS con las potencias occidentales en contra de los nazis, era la alianza de potencias independientes, comparables en capacidad y potencia, desde distintos territorios, lo cual no tiene nada que ver con la relación de absoluta sumisión y dependencia de los kurdos de la YPG con los EEUU.
Como sucede con la OTAN, EEUU no va a permitir a ningún aliado/subordinado que se le separe, que rompa unilateralmente la alianza, sin que se abalance con toda su gigantesca potencia a destruirlo si no puede impedirlo. Los EEUU tiene a los kurdos agarrados por el cuello y bien agarrados, como se demuestra sin ir más lejos con la ofensiva contra Raqqa, que no tiene nada que ver con Kurdistan. Y tanto más cuanto que los EEUU tienen varias bases militares en su territorio, a las que se añade la base aérea de Tabqa que acaban de ceder los kurdos a EEUU, y lo que es peor, cuanto que acaban de firmar un acuerdo por nada menos que 10 años entre los kurdos y EEUU, en el que se establece que las fuerzas militares kurdas son parte de las fuerzas militares estadounidenses y que los kurdos se comprometen a respetar las bases norteamericanas en su territorio. La presencia de banderas norteamericanas junto con las del YPG en todos los cuarteles, edificios, puestos etc, no harían más que confirmar lo dicho.
Esto no es una simple alianza coyuntural o táctica, es que los EEUU tienen a los kurdos absolutamente amarrados y controlados, y si la resultante es un territorio separado de Siria, será un auténtico Protectorado norteamericano, más bien norteamericano-israeli. Será una plataforma desde donde seguir operando y controlando todo lo que se mueva en el Oriente Medio, y sobre todo a los tan odiados componentes del llamado Eje de la Resistencia, en concordancia con el Plan británico-estadounidense de Remodelación del Oriente Medio y Norte de Africa, es decir de desactivación, desmembramiento y liquidación de los países de esta gran región, con derrocamiento y de sus gobiernos y destrucción de sus Estados para asentar el dominio sin oposición ni competencias del imperialismo norteamericano. Y en concordancia también con los planes de creación del Gran Israel, de debilitamiento y destrucción de los estados vecinos de Israel, para la consolidación como potencia hegemónica en la zona del lugarteniente de EEUU, que es Israel. Esto supone desde luego que habrán desaparecido todas las veleidades de una supuesta “Confederación Democrática” de tipo asambleario y socialista como defendía el YPG antes de su ruptura con el PKK y de la traición del co-presidente del YPG Saleh Muslim con respecto a Ocalan y su estrategia antiimperialista.
4) La alianza con el imperialismo no es justificable de ninguna manera y en ninguna circunstancia. El imperialismo es el peor enemigo de las clases trabajadoras y de los pueblos, representa el poder supremo del capitalismo, su máxima jerarquía. Un pueblo jamás de los jamases podrá ser libre y soberano en alianza con el imperialismo. El imperialismo es absolutamente incompatible con la soberanía de los pueblos y de las clases trabajadoras. Pensar como pueden pensar los kurdos de la órbita del YPG que su alianza con los EEUU es táctica y que podrán prescindir de ella, es un gran engaño, una gran falacia, un gravísimo error. Su estrategia conduce irremisiblemente a convertirse en lacayos de los EEUU, a ser totalmente colonizados por ellos.
Y no solamente la alianza del YPG con los EEUU no va a conducir a la soberanía del pueblo kurdo, sino que además los está convirtiendo en cómplices, en mercenarios de facto de la política perversa de los EEUU que trata de destruir los países del Oriente Medio que están en su punto de mira, que son díscolos, que no se someten a los dictados yanquis, que cuestionan el poder de Israel, como son Siria, Irak, Palestina, Libano, Irán, Yemén… y de cuyas riquezas y recursos se quieren apropiar. Es decir, están haciendo de ejecutores y de instrumentos de los Planes de Remodelación del Oriente Medio, al igual que son el ISIS, Al Qaeda y el terrorismo islámico controlados por el imperialismo.
Por otra parte, cuando esa política de Remodelación del Oriente Medio busca fraccionar y romper los Estados para debilitarlos, creando para ello contradicciones y sectarismos entre corrientes religiosas, entre sunitas y chiitas, entre musulmanes, cristianos y otras religiones, y entre distintas etnias o culturas, apostar por la independencia y la separación en estas condiciones y en estos países, no es en absoluto la política más adecuada. Es la que más favorece al imperialismo y la que sitúa en mayor debilidad y fragilidad a esos mismos pueblos, cuando lo que urge es su unidad, garantía de su fuerza, dentro del respeto mutuo. De hecho, ni el PKK ha defendido la independencia ni tampoco lo ha hecho el PYD/YPG de Siria, ni tampoco el Partido Democrático de Kurdistan (PDK) de Barzani.
Son los EEUU quienes están forzando la disgregación de Siria y de Irak, impulsando el terrorismo islámico para crear un Sunistan que rompa Siria e Irak, que disgregue sunitas de chiitas, aislando al máximo a lo que consideran el "feudo" de Assad –lo que llaman Alauistan-, a quien a la vez tratan de derrocar. Asimismo fuerzan la disgregación impulsando la independencia de un territorio en el norte de Siria e Irak, que ni siquiera coincide con el Kurdistán y que comprende también a otros territorios sirios, lo que se ha venido llamando el pseudo-Kurdistan, base del acuerdo propuesto por el que era ministro francés de Asuntos Exteriores Alain Juppé a Erdogan para involucrar a Turquia en la guerra de agresión a Siria.
La reciente propuesta de celebración del Referendum de Autodeterminación por Barzani, para el Kurdistan de Irak, parece que va en la misma línea de creación de ese pseudoKurdistan, colonia del imperialismo. Hay que recordar que dentro de la larga historia de colaboración del Kurdistan iraki de Barzani con el imperialismo, se encuentra la participación de éste en la ofensiva del ISIS de junio 2014 de forma coordinada y en la presencia en la reunión preparatoria de la misma denunciada por el PKK, y celebrada en Aman el 1º de junio de 2014, con la asistencia también de diversos grupos terroristas y bajo los auspicios de EEUU, Arabia Saudita, Qatar, Israel y Turquía (http://www.voltairenet.org/article184658.html)
5) La idea de crear un pseudo-Kurdistan en el norte de Siria y de Irak, desgajado de la dinámica kurda del PKK de Turquía y que pudiera ser “solución” al “problema kurdo” de Erdogan en tanto que “zona de acogida” a donde poder expulsar los kurdos de Turquía, fue la idea-gancho que utilizó el ministro de Exteriores de Francia Alain Juppé para intentar involucrar a Turquía en la guerra contra Siria y Libia. Era una propuesta que implicaba el que ese pseudo-Kurdistan estuviera dirigido por el colaboracionista, proimperialista y prosionista Barzani del Kurdistan irakí, nada que ver con el PKK. Esta propuesta a Turquía fue acompañada de la promesa de hacer lo posible porque Turquía pudiera entrar en la UE. Y muy probablemente por promesas norteamericanas de convertir a la Turquia de Erdogan en elemento patrocinador y central en el acceso generalizado al poder de los Hermanos Musulmanes previsto en los Planes de Remodelación del Oriente Medio y Norte de Africa, lo cual convertiría a Turquia en una potencia regional importante.
El cebo lanzado a Erdogan tenía que ser muy atractivo para romper la política de “cero enemigos” que estaba practicando Turquia en los años previos, para romper con las buenas relaciones comerciales con Libia y para desmantelar el proyecto de creación de mercado conjunto entre Siria, Iran, Libia, Turquia e Iran que estaba poniéndose en marcha. El cebo lanzado por Juppé funcionó, hasta el punto de convertir a Turquía en uno de los principales patrocinadores de las guerras contra Libia y Siria. El acuerdo entre Francia y Turquia fue firmado por Juppé y su homólogo turco de exteriores Davutoglu. El plan de Juppé se integra en los Planes de Remodelacion del Oriente Medio diseñados por EEUU y los británicos y coincide con los mapas del Oriente Medio remodelado publicados por el coronel Ralph Peters en 2006 y por la periodista Robin Wright, algo más tarde, en 2013.
A partir de ahí Turquía se convirtió en un gigantesco espacio de retaguardia, de zona de paso, de entrenamiento y de apoyo logístico de decenas de miles de mercenarios terroristas de todas clases para su intervención en Siria, incluyendo a Al Qaeda y al ISIS, para quienes el apoyo de Erdogan ha sido fundamental. Y con ello ha sido constante la preocupación de Erdogan de crear en el norte de Siria una zona fuera de control del Gobierno y el Ejercito sirios, que pudiera convertirse en el territorio tampón y colchón de sus fronteras y en válvula de escape de su problema con los kurdos. Paralelamente a ello, Erdogan ha mantenido en todo momento cordiales relaciones con el Kurdistan de Barzani, que nunca ha representado un peligro para Turquía y que se ha convertido en cómplice útil y activo y en intermediario en el gigantesco negocio montado en torno al petróleo robado por el ISIS en Siria y distribuido luego por Turquia a Europa, Israel y resto del mundo.
A pesar de las tensiones que ha podido haber entre el Gobierno sirio y los kurdos, lo cierto es que Siria ha sido país de acogida para muchos miles de kurdos que huían de la represión turca incluido el propio líder del PKK Ocalan y durante muchos años, hasta que por las graves amenazas militares del tándem Turquía-Israel contra Siria si no expulsaba a Ocalan, Siria le invitó a salir [pero no lo entregó a Turquía] dadas las amenazas vertidas contra su país. De hecho posiblemente la mayor parte de la población kurda de Siria es procedente de Turquía.
Durante las primeras fases de la guerra contra Siria, los kurdos no han sufrido el acoso ni la intervención del Ejército sirio, han podido disponer de gran autonomía de movimientos, y han organizado sus propias estructuras civiles y militares de autodefensa contra las diversas variantes terroristas islámicas de Al Qaeda y el ISIS. El PYD/YPG ha seguido durante mucho tiempo la línea del PKK de Ocalan, ha compartido su antiimperialismo y su visión solidaria de la lucha de los kurdos de los diferentes Estados, discrepado igualmente de la política prosionista del Kurdistan de Barzani, y evolucionado paralelamente a la propia evolución del PKK y de Ocalan del marxismo-leninismo a las posiciones más libertarias del tipo del Confederalismo democrático.
Sin embargo en el entorno de la batalla de Kobane mantenida por los kurdos contra el ISIS, se produce una ruptura por parte de un sector del PYD/YPG, capitaneado por el co-presidente Saleh Muslim, con la línea antiimperialista del PKK y aceptando el concepto de un Kurdistan insolidario con los kurdos de Turquia, desprendido y distanciado de la lucha de Siria contra el imperialismo invasor norteamericano y occidental, aliado ahora con el imperialismo norteamericano dejándose caer en sus brazos y creyendo como un novato en sus falaces promesas de independencia a cambio de armamento y apoyo aéreo, pero al muy alto precio de una sumisión política total y de hacer el juego de su estrategia de destrucción de Siria, Irak y el Oriente Medio y de imposición de sus intereses en la región.
Al mismo tiempo adopta una política de confraternización y entendimiento con el Kurdistan proimperialista de la camarilla de Barzani. Este cambio del PYD/YPG se produce tras unos encuentros en Paris a finales de 2014 de Saleh Muslim con el presidente francés Hollande y Erdogan, quienes le venden la idea de un Kurdistan independiente del que sería su presidente para lograr lo cual tiene que romper con el PKK, con Siria y sus aliados, y confiarse plenamente a los EEUU y potencias occidentales, que le van a proporcionar armas y apoyo, obviando toda la brutal estrategia de destrucción que va implícita. Los primeros resultados concretos serán el apoyo aéreo de los EEUU a los kurdos en Kobane al final de la batalla y la creación de las FDS, con otros grupos sirios antiAssad y proimperialistas, coartada para utilizarlos como carne de cañón para extenderse por el norte de Siria, en las zonas kurdas y más allá, arrebatando terreno a Siria y empujando al ISIS –supuesto enemigo pero aliado de hecho de los EEUU- a las líneas de frente abiertas con el Ejército sirio.
En el desarrollo de los enfrentamientos se han manifestado unas ciertas diferencias de criterios con respecto al tema de los kurdos entre los norteamericanos y sus aliados turcos. Para los turcos lo prioritario era el crear una zona fronteriza con componentes kurdas –pero no solo kurdas, también turkmenas- colindante con Turquía donde poder expulsar los kurdos de Turquía y que supusieran de hecho una zona de influencia y de expansión de Turquía, siguiendo la estela del Imperio Otomano y siempre de la mano de gobiernos conservadores, islamistas y anticomunistas, del estilo del Gobierno autónomo kurdo de Irak de la línea Barzani. Así que de la misma manera que ha confiado en Barzani ha desconfiado del PYD/YPG que los sigue considerando emparentados al PKK, y se ha auto-ofrecido para colaborar en la liberación de Mosul y de Raqqa en lugar de los kurdos, considerándolas ciudades de cultura turca al igual que Alepo. Su colaboración naturalmente la entendía como la via de poder estar presente en la administración y gestión política de estas ciudades y territorios del norte de Siria, kurdos y no kurdos.
Sin embargo EEUU, sin descartar la participación turca en la gestión de los territorios reconquistados al ISIS, confía más en la capacidad militar de los kurdos que en la de mercenarios de la cuerda de Turquía, cree importante que la componente kurda de las fuerzas sea mayoritaria de cara a crear un protectorado básicamente kurdo en el norte de Siria e Irak, y confía en que pueda deshacer con facilidad los antiguos ideales del PYD/YPG, a través del condicionamiento de sus apoyos militares, de la presencia y mantenimiento de sus bases militares y de sus propias tropas.
6) La supuesta justificación de la alianza de los kurdos del YPG con EEUU basada en las necesidades de supervivencia de los kurdos es otra falacia. La alianza de los kurdos con EEUU, como lo venimos diciendo, no es una alianza táctica sino estratégica, una alianza muy difícil de romper y con muy fuertes ataduras. Más que una alianza es una relación de dependencia total en base al apoyo militar, a la presencia de bases y tropas norteamericanas, que no puede conducir más que a un Protectorado y que hace el juego de la estrategia del imperialismo con respecto a Siria, Irak y el conjunto del Medio Oriente.
Los kurdos tendrían el apoyo de Siria y de Rusia en la lucha contra el ISIS y el terrorismo islámico –que son además obra del imperialismo norteamericano, no lo olvidemos, y que sigue siendo alimentado y potenciado por ellos- y de hecho lo han tenido. El propio autor del artículo reconoce que los rusos han propuesto recientemente una Constitución para Siria basada parcialmente en el federalismo y en el carácter multiétnico del país, que ha apoyado la participación del YPG en las rondas de negociación de Ginebra a lo que se han opuesto rotundamente los EEUU, que la primera oficina en el extranjero del PYD en el extranjero fue abierta en Moscú en febrero de 2016 y que ha sido el Estado ruso quien ha facilitado las conversaciones entre el gobierno sirio y el PYD sobre lo que supondría un acuerdo de paz entre ellos.
Rusia ha establecido una base militar en Efrin para entrenar a las fuerzas kurdas y del FDS y para defenderse de posibles ataques turcos. Y también Rusia se ofreció a apoyar a los kurdos para luchar contra el ISIS en los frentes del este, cosa a la que se negaron por boca de los EEUU, que es quien en realidad impuso su rechazo. Se les ofreció a los kurdos la participación en el centro de mando conjunto que habían establecido Siria, Irak, Rusia e Iran contra el terrorismo y el imperialismo. También ha habido colaboraciones directas entre el Ejercito sirio y el kurdo en Alepo y región de Alepo, y en la zona de Manbij, donde los sirios cortaron el acceso de los turcos a la anunciada campaña de ataque a Manbij y de acercamiento a Raqqa, cosa que tuvo su contrapartida por parte de los kurdos cediéndoles la gestión de amplios territorios en torno a Manbij. Las fuerzas sirias quisieron por otra parte ir en apoyo de los kurdos en la batalla de Kobane, pero no pudieron porque tenían las vías cortadas por el ISIS y no disponían del apoyo ruso del que pudieron disponer más tarde.
En el peor de los casos los kurdos hubieran podido disponer del apoyo ruso y es impensable que no se produjera una colaboración con el Ejército sirio en la lucha contra el ISIS y Al Qaeda incluyendo apoyo armamentístico. La salida siempre está en la colaboración de ambos ejércitos, del sirio y del kurdo, y de buscar acuerdos que respeten la soberanía de los kurdos y la imprescindible unidad contra el terrorismo y sobre todo contra el imperialismo que lo sustenta. Esperemos que los kurdos puedan rectificar su errónea y nefasta estrategia de alianza con el imperialismo, aunque desgraciadamente quizá sea un poco tarde para ello.
La Haine
Texto completo en: http://www.lahaine.org/reflexiones-en-torno-al-tema
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2016.08.14 13:57 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 2 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Pero, ¿cómo se logrará esta reducción y redistribución del trabajo doméstico? En la transición de la dictadura del proletariado al comunismo pleno, la transformación de la familia es un corolario de la expansión de la producción y el aumento de la abundancia. Su extinción o desintegración es resultado del éxito económico. En el proceso, será remplazada por nuevas formas de vivir que serán inconmensurablemente más ricas, humanas y gratificantes. Bien puede haber la necesidad de desarrollar algunas reglas en el curso de esta transformación conforme la gente busque nuevos modos de vida. En el periodo de transición, será la tarea del colectivo democrático de los obreros, el soviet, construir alternativas y guiar el proceso.
Vogel no plantea la cuestión crucial: cuando la mujer se libere de la esclavitud doméstica, ¿será libre para hacer qué? ¿La reducción del tiempo que pase en el trabajo doméstico será compensada por un aumento comparable en el tiempo que pase en su trabajo, dos horas menos lavando ropa y trapeando pisos, dos horas más en la línea de ensamblaje de la fábrica? Ésa ciertamente no es la idea marxista de la liberación de la mujer.
Remplazar el trabajo doméstico y la crianza de los niños con instituciones colectivas son aspectos de un cambio fundamental en la relación entre producción y tiempo de trabajo. Bajo una economía socialista planificada, todo tipo de actividad económica —desde la producción de acero y computadoras hasta la limpieza de la ropa, los pisos y los muebles— pasará por un constante y rápido aumento en la cantidad de producto por unidad de trabajo aplicado. Mucho antes de que se logre una sociedad comunista, es probable que la mayor parte del trabajo doméstico ya se haya automatizado. Más en general, habrá una reducción continua del tiempo de trabajo total necesario para la producción y el mantenimiento de los bienes de consumo y los medios de producción.
En una sociedad plenamente comunista, la mayor parte del tiempo será lo que ahora llamamos “tiempo libre”. El trabajo necesario absorberá una porción tan pequeña de tiempo y energía que cada individuo se lo concederá libremente al colectivo social. Todos dispondrán del tiempo y de los recursos materiales y culturales necesarios para realizar trabajo creativo y gratificante. En los Grundrisse (1857), Marx cita la composición musical como ejemplo de trabajo genuinamente libre.
Los “feministas socialistas” falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques
En 2005, Sharon Smith, figura dirigente de la ISO que se pretende una teórica, publicó un libro, Women and Socialism: Essays on Women’s Liberation (La mujer y el socialismo: Ensayos sobre la liberación de la mujer, Haymarket Books), del cual se espera una nueva edición revisada y expandida para este año [2015]. Un extracto de esta nueva edición, “Theorizing Women’s Oppression: Domestic Labor and Women’s Oppress-ion” [Teorizando sobre la opresión de la mujer: El trabajo doméstico y la opresión de la mujer], publicado en International Socialist Review (marzo de 2013), delinea lo que la ISO define como su nuevo enfoque del feminismo. La “teorización” de Smith se basa en gran medida en el concepto de que el trabajo doméstico no remunerado es el fundamento de la opresión de la mujer, como lo presenta Vogel en Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory.
Smith comienza criticando a Karl Marx y Friedrich Engels, un requisito esencial para acceder al medio feminista pequeñoburgués: “La manera en que Marx y Engels describen la opresión de la mujer presenta frecuentemente componentes contradictorios: en algunos sentidos cuestionando fundamentalmente el status quo de género, pero meramente reflejándolo en otros”. Smith critica incluso más agudamente la Revolución Bolchevique de 1917 en Rusia, un evento que los liberales, feministas o no, consideran en el mejor de los casos un experimento utópico fallido y, en el peor, el nacimiento de un estado policiaco totalitario.
Haciéndole el juego a los prejuicios anticomunistas, Smith afirma que los bolcheviques apoyaron el papel tradicional de la mujer, haciendo de la maternidad el más alto deber social: “A pesar de los enormes logros de la Revolución Rusa de 1917 —incluyendo la legalización del aborto y el divorcio, el derecho al voto y a contender por puestos públicos y la abrogación de leyes que criminalizaban la prostitución y la sexualidad gay—, ésta no produjo una teoría capaz de enfrentar las normas naturales heterosexuales o la prioridad dada al destino maternal de las mujeres”. Smith procede a citar una declaración de John Riddell, un historiador izquierdista que frecuentemente publica en la International Socialist Review de la ISO: “Las mujeres comunistas en ese periodo veían el tener hijos como una responsabilidad social y buscaban ayudar a las ‘mujeres pobres que desean experimentar la maternidad como la más elevada felicidad’”.
Apoyándose en una cita sacada de contexto, Smith y Riddell falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques. Los bolcheviques veían el remplazo de la familia a través de métodos colectivos para la crianza de los niños no como un objetivo distante en una futura sociedad comunista, sino como un programa que estaban empezando a implementar en el estado obrero ruso soviético existente. Alexandra Kollontai, una de las dirigentes del trabajo bolchevique entre las mujeres, abogó por instituciones socializadas que asumieran completa responsabilidad por los niños y su bienestar físico y sicológico desde la infancia. En su discurso al I Congreso de Mujeres Trabajadoras de Toda Rusia en 1918, declaró:
“Gradualmente, la sociedad se hará cargo de todas aquellas obligaciones que antes recaían sobre los padres...
“Existen ya casas para los niños lactantes, guarderías infantiles, jardines de la infancia, colonias y hogares para niños, enfermerías y sanatorios para los enfermos o delicados, restaurantes, comedores gratuitos para los discípulos en escuelas, libros de estudio gratuitos, ropas de abrigo y calzado para los niños de los establecimientos de enseñanza. ¿Todo esto no demuestra suficientemente que el niño sale ya del marco estrecho de la familia, pasando la carga de su crianza y educación de los padres a la colectividad?”
—“El comunismo y la familia”, Editorial Marxista, Barcelona, 1937
En una sociedad socialista, el personal encargado del cuidado y la educación en guarderías, jardines de niños y las escuelas preescolares estará compuesto de hombres y mujeres. De este modo —y sólo de este modo—, podrá eliminarse la división ancestral del trabajo entre hombres y mujeres en el cuidado de los niños pequeños.
El punto de vista de Kollontai acerca del futuro de la familia no era inusual entre los dirigentes bolcheviques. En La mujer, el estado y la revolución: Política familiar y vida social soviéticas, 1917-1936 (Ediciones IPS, 2010), Wendy Goldman, una académica estadounidense de simpatías liberales feministas, escribe que Aleksandr Goijbarg, el principal autor del primer Código Sobre el Matrimonio, la Familia y la Tutela (1918), “alentaba a los padres a rechazar ‘su amor estrecho e irracional por sus hijos’. Según su punto de vista la crianza del estado ‘proveería resultados ampliamente superiores al abordaje privado, individual, irracional y no científico de padres individualmente “amorosos” pero “ignorantes”’”. Los bolcheviques no buscaban únicamente liberar a las mujeres del fastidio doméstico y la dominación patriarcal, sino también liberar a los niños de los efectos, frecuentemente nocivos, de la autoridad parental.
Los bolcheviques y el cuidado colectivo de los niños
Haciendo eco de Vogel, Smith escribe:
“Si la función económica de la familia obrera, tan crucial en la reproducción de la fuerza de trabajo para el sistema capitalista —y que al mismo tiempo forma la raíz social de toda la opresión de la mujer—, fuera eliminada, se sentarían las bases materiales para la liberación de la mujer. Este resultado sólo puede empezar a obtenerse mediante la eliminación del sistema capitalista y su remplazo por una sociedad socialista que colectivice el trabajo doméstico antes asignado a las mujeres”.
Aquí, el uso que hace Smith del término “trabajo doméstico” resulta ambiguo. ¿Se refiere únicamente a los quehaceres domésticos y al cuidado físico de los niños pequeños? ¿Y qué hay del “trabajo doméstico” que implica lo que se considera la tutela parental hoy día en EE.UU.? Smith no nos lo dice. Simplemente ignora la cuestión de las relaciones interpersonales entre las madres y sus hijos: escuchar y hablar con ellos de sus problemas, deseos y miedos; enseñarles los primeros pasos en el lenguaje y las bases de higiene, seguridad y otras tareas prácticas; jugar con ellos; ayudarles con su tarea. Al ignorar estas interacciones como parte del dominio colectivo, la idea del socialismo de Smith es enteramente compatible con la preservación de la familia, excluyendo los quehaceres domésticos.
¿Por qué esta ambigüedad en una cuestión tan crucial? La ISO apela a los jóvenes idealistas de la izquierda liberal promoviendo una versión del “marxismo” adaptada a sus puntos de vista y a sus prejuicios. Esta organización no toma casi nunca una posición sobre tema alguno que sea verdaderamente impopular en el medio de los radicales liberales estadounidenses. Las jóvenes feministas encontrarán muy atractiva la idea de una vida familiar sin quehaceres domésticos. Pero, ¿abandonar la perspectiva de un hogar familiar propio y la preocupación exclusiva por sus “propios” hijos? La audiencia pequeñoburguesa a la que se dirige Smith se horrorizaría ante el programa bolchevique para la transformación de la vida cotidiana a través de los métodos colectivos de vida. Como escribió Kollontai:
“La mujer, a la que invitamos a que luche por la gran causa de la liberación de los trabajadores, tiene que saber que en el nuevo estado no habrá motivo alguno para separaciones mezquinas, como ocurre ahora.
“‘Estos son mis hijos. Ellos son los únicos a quienes debo toda mi atención maternal, todo mi afecto; ésos son hijos tuyos; son los hijos del vecino. No tengo nada que ver con ellos. Tengo bastante con los míos propios’.
“Desde ahora, la madre obrera que tenga plena conciencia de su función social, se elevará a tal extremo que llegará a no establecer diferencias entre ‘los tuyos y los míos’; tendrá que recordar siempre que desde ahora no habrá más que ‘nuestros’ hijos, los del estado comunista, posesión común de todos los trabajadores”.
En 1929, el Partido Comunista (PC) ruso todavía llamaba por la extinción de la familia, a pesar del ascenso al poder político de una casta burocrática conservadora dirigida por I.V. Stalin cinco años antes. Pero como escribimos en “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer”: “Para 1936-37, cuando la degeneración del PC ruso ya estaba completa, la doctrina estalinista declaró eso un ‘craso error’ y llamó por una ‘reconstrucción de la familia sobre una nueva base socialista’”.
La familia como una construcción social
Mientras que Smith y Riddell afirman falsamente que el régimen bolchevique de los primeros años apoyaba el papel tradicional de las mujeres como principales cuidadoras de sus niños pequeños, Goldman lo critica por no hacerlo:
“Los bolcheviques les adjudicaban poca importancia a los poderosos lazos emocionales entre padres e hijos. Asumían que la mayor parte del cuidado necesario de los niños, hasta de los más pequeños, podía ser relegado a empleados públicos pagos. Tendían a menospreciar el rol del lazo madre-hijo en la supervivencia infantil y el desarrollo del niño en edad temprana, por más que hasta un conocimiento rudimentario del trabajo de guarderías pre-revolucionarias hubiera revelado las tasas de supervivencia escandalosamente bajas para niños pequeños en contextos institucionales y los obstáculos para el desarrollo infantil sano”.
Esta analogía es completamente inválida. El trato y la suerte de los niños pequeños en los empobrecidos orfanatorios de la Rusia zarista no pueden ser comparados de ningún modo con el cuidado colectivo de los niños en una sociedad revolucionaria. Un estado obrero, particularmente en un país económicamente avanzando, tendría los recursos humanos y materiales para proporcionar un cuidado para los niños pequeños muy superior en todos los aspectos al de una madre en el contexto privado del hogar familiar.
Más aún, los bolcheviques pusieron gran énfasis en la salud y el bienestar de las madres y los niños. El Código Laboral de 1918 proporcionaba un descanso pagado de 30 minutos al menos cada tres horas para alimentar a un bebé. El programa de seguridad maternal implementado ese mismo año proveía una licencia por maternidad pagada de ocho semanas, recesos para el cuidado infantil e instalaciones de descanso en las fábricas para las mujeres en el trabajo, cuidado pre y postnatal gratuito y pensiones en efectivo. Con la red de clínicas de maternidad, consultorios, comedores, guarderías y hogares para las madres y los bebés, este programa probablemente fue la innovación más popular del régimen soviético entre las mujeres.
Los feministas en EE.UU. y otros lugares denuncian frecuentemente la proposición de que “la biología determina el destino” como una expresión de machismo. Y, sin embargo, Goldman asume que las mujeres, o incluso los hombres, que no tienen relación biológica con los bebés ni los niños pequeños son incapaces de desarrollar los mismos sentimientos de protección hacia ellos que sus madres biológicas. Los padres de niños adoptados probablemente tendrán algo que decir contra esta idea. Pero la práctica moderna de la adopción en EE.UU. también está basada en la idea de que sólo en el contexto de una “familia” —ya sea de madre y padre biológicos, padres adoptivos o padres gay o transgénero— los niños pueden recibir el cuidado y el amor necesarios. Lejos de ser un hecho natural, la idea de que los niños sólo pueden desarrollarse con éxito en el contexto de una familia es una construcción social.
Cuando la gente vivía como cazadores-recolectores (durante la vasta mayoría de los 200 mil años en los que ha existido nuestra especie), la banda o la tribu, no “la pareja”, era la unidad básica de la existencia humana. Un ejemplo del pasado no muy distante viene del testimonio de los misioneros jesuitas del siglo XVII entre el pueblo de cazadores naskapi de Labrador. Como lo cuenta Eleanor Burke Leacock en su magnífica introducción a El origen de la familia, la propiedad privada y el estado de Engels (International Publishers, 1972), los jesuitas se quejaban de la libertad sexual de las mujeres naskapi, señalándole a un hombre que “no estaba seguro de que su hijo, que estaba ahí presente, fuera su hijo”. La respuesta del naskapi es reveladora: “Ustedes no tienen sentido. Ustedes los franceses aman sólo a sus propios hijos; pero nosotros amamos a todos los niños de nuestra tribu”.
La desaparición de las clases y la propiedad privada bajo el comunismo conduciría inevitablemente a la completa libertad en las relaciones sexuales y a la desaparición de cualquier concepto de legitimidad e ilegitimidad. Todo el mundo tendría acceso a los beneficios completos de la sociedad por el sólo hecho de ser ciudadano del soviet internacional.
La familia como portadora de la ideología burguesa
Vogel y Smith limitan implícitamente el concepto de trabajo doméstico a las actividades físicas. De ese modo, Smith escribe: “Las actividades cotidianas de la familia aún giran alrededor de la alimentación, el vestido, la limpieza y el cuidado en general de sus miembros, y esa responsabilidad aún recae principalmente en las mujeres”. Pero criar hijos con miras a su eventual ingreso al mercado laboral no es como criar becerros y corderos para el mercado ganadero. La reproducción de la fuerza de trabajo humana no tiene sólo un componente biológico, sino también uno social, es decir ideológico. Llevar a un niño a la iglesia o a recibir educación religiosa también es una forma de trabajo doméstico, importante a su modo para la preservación del sistema capitalista; lo mismo sucede con llevar a un niño a ver una película que glorifica los “valores familiares”, el patriotismo, etc. La familia es la principal institución a través de la cual la ideología burguesa en sus distintas formas se transmite de una generación a la siguiente.
En El ABC del comunismo (1919), escrito por dos dirigentes bolcheviques, Nikolai Bujarin y Evguenii Preobrazhensky, se explica cómo la diminuta minoría de capitalistas no puede dominar a la clase obrera utilizando sólo la fuerza física y la coerción impuestas por la policía y el ejército. La preservación del sistema capitalista también requiere de la fuerza de las ideas:
“La burguesía comprende que no puede someter a la clase obrera con la sola fuerza bruta. Sabe que es necesario nublar también el cerebro... El estado capitalista educa especialistas para el acretinamiento y la doma del proletariado: maestros burgueses y profesores, curas y obispos, plumíferos y periodistas burgueses”.
Bujarin y Preobrazhensky señalaron tres instituciones fundamentales para mantener el dominio ideológico de la burguesía: el sistema educativo, la iglesia y la prensa (los medios masivos actualmente incluyen también al cine, la televisión y el Internet).
En los países capitalistas avanzados, en los que los niños son normalmente considerados propiedad de sus padres, la familia tiene relaciones distintas con cada una de esas instituciones. A partir de los cinco o seis años, los niños están legalmente obligados a asistir a la escuela (pública o privada) y los niños más chicos con frecuencia van a preescolar. Desde muy temprana edad, los niños ven televisión; algunos padres, más frecuentemente las madres, controlan lo que ven. A diferencia de los maestros y los productores de televisión, los clérigos no tienen un acceso tan automático a los niños pequeños: en EE.UU. y otros países, los padres deciden si sus hijos reciben adoctrinamiento religioso o no. Al menos al inicio, este adoctrinamiento les es impuesto a los niños en contra de sus deseos subjetivos. Probablemente no hay en el planeta un niño de cuatro o cinco años que prefiera asistir a servicios religiosos en vez de jugar con otros niños.
Tomemos el caso de un niño de diez años cuyos padres son católicos practicantes. Desde que tiene memoria lo han llevado a misa. Ha ido a una escuela católica en vez de ir a la escuela pública, o adicionalmente a ésta. En casa, ha escuchado rezos antes de cada comida y experimentado múltiples expresiones de fe religiosa en la vida doméstica cotidiana. Hay grandes probabilidades de que un niño como éste suscriba las creencias y doctrinas católicas al menos hasta una etapa posterior de su vida en la que se vea libre de la autoridad de sus padres.
Por otro lado, veamos ahora el caso de un niño de diez años cuyos padres no son religiosos. Su conocimiento de la religión está limitado a lo que ha aprendido en la escuela pública e información ocasional obtenida de programas de televisión, películas y discusiones con otros niños de mentalidad religiosa. Un niño así casi seguramente no será religioso. Pero no tener religión no inmuniza a un niño de otras formas probablemente “progresistas” de ideología burguesa. Un niño criado por padres que suscriben el “humanismo secular” muy probablemente se considerará políticamente liberal en EE.UU. o socialdemócrata en Europa, y probablemente demostrará elitismo intelectual. Así mismo, existe una corriente del libertarismo ateo (asociada con Ayn Rand) que glorifica el individualismo egoísta y el capitalismo de “libre mercado”. La religión no es la única forma de ideología burguesa reaccionaria.
La familia oprime a los niños al igual que a las mujeres, y deforma muchísimo la conciencia de los hombres también. Los feministas, liberales y “socialistas”, ignoran este hecho social fundamental, si no es que abiertamente lo niegan. Para éstos, reconocer que la opresión de los niños es intrínseca a la familia significaría (¡horror de horrores!) criticar el comportamiento socialmente condicionado de las mujeres en su papel de madres. Marxistas autoproclamados como Vogel y Smith, que promueven la tesis de que el trabajo doméstico es la base de la opresión de las mujeres, tratan implícitamente a las mujeres como si sólo hicieran bien a sus hijos.
Contra la represión sexual de los niños
Aunque la mayoría de los feministas condenarían el abuso físico de los niños, en los hechos permanecen indiferentes al abuso sicológico. Por tomar sólo un ejemplo, los hijos de padres fundamentalistas cristianos (católicos o protestantes) sufren la tortura mental de creer que irán al infierno si no se portan bien.
La represión sexual de los niños, que se extiende a la adolescencia, está bastante más extendida y causa daños sicológicos más graves. La sociedad capitalista está diseñada para penalizar la expresión de sexualidad de los niños desde el nacimiento. Incluso los padres más instruidos no pueden proteger a sus hijos de la ideología moralista y antisexo que permea la sociedad estadounidense —desde los pasillos decorados en azul y rosa en las jugueterías hasta la prohibición de desnudez en público y la demonización de la actividad sexual de los niños, incluida la masturbación—. Como principales cuidadoras de los bebés y los niños pequeños, las madres (más que los padres), inician el proceso de represión sexual, enseñándoles a los niños a sentirse avergonzados de sus cuerpos y a suprimir su curiosidad natural.
August Bebel, uno de los principales dirigentes de la socialdemocracia alemana a finales del siglo XIX y principios del XX, parece un libertario sexual radical en comparación de los “feministas socialistas” de hoy en día. En La mujer y el socialismo, insistía:
“La satisfacción del instinto sexual es asunto personal de cada uno lo mismo que la satisfacción de cualquier otro instinto natural. Nadie tendrá que dar cuentas a otro ni se entremezclará nadie a quien no se le llame... El hecho de que desaparezca esa vergüenza tonta y ese ridículo secreto para hablar de las cosas sexuales, dará al trato entre los sexos una forma mucho más natural que hoy” [énfasis en el original].
Uno puede leer cientos de páginas escritas por los “feministas socialistas” modernos sin encontrar un solo argumento de que una sociedad socialista le permitirá a todo mundo satisfacer mejor sus deseos y necesidades sexuales.
El futuro comunista
Bajo el comunismo, la gente tendrá la genuina y auténtica libertad de construir y reconstruir sus relaciones interpersonales. Desde luego, esta libertad no es absoluta. La humanidad no puede trascender sus características biológicas y su relación con el entorno natural. El hombre y la mujer comunistas también envejecerán y morirán. Tampoco es posible borrar por completo el pasado y construir la sociedad desde cero. La humanidad comunista heredará, para bien y para mal, el legado cultural acumulado de nuestra especie. No podemos s aber qué prácticas sexuales existirán en la sociedad comunista porque serán determinadas en el futuro. Cualquier proyección, y más aún una prescripción, llevaría consigo las actitudes, los valores y los prejuicios formados en una sociedad de clases represiva.
Una diferencia fundamental entre los marxistas y los feministas, ya sean liberales o supuestamente socialistas, es que nuestro objetivo final no es la equidad entre los géneros como tal, sino el desarrollo progresista de la especie humana en su conjunto. La crianza comunal de los niños bajo condiciones de abundancia material y riqueza cultural producirá seres humanos cuyas capacidades mentales y bienestar sicológico serán vastamente superiores a las de la gente en esta sociedad empobrecida, opresiva y dividida en clases. En un discurso de 1932 acerca de la Revolución Rusa, “¿Qué fue la Revolución Rusa?”, León Trotsky dijo:
“Verdad es que la humanidad ha producido más de una vez gigantes del pensamiento y de la acción que sobrepasaban a sus contemporáneos como cumbres en una cadena de montañas. El género humano tiene derecho a estar orgulloso de sus Aristóteles, Shakespeare, Darwin, Beethoven, Goethe, Marx, Edison, Lenin. ¿Pero por qué estos hombres son tan escasos? Ante todo, porque han salido, casi sin excepción, de las clases elevadas y medias. Salvo raras excepciones, los destellos del genio quedan ahogados en las entrañas oprimidas del pueblo, antes que ellas puedan incluso brotar. Pero también porque el proceso de generación, de desarrollo y de educación del hombre permaneció y permanece siendo en su esencia obra del azar; no esclarecido por la teoría y la práctica; no sometido a la conciencia y a la voluntad...
“Cuando haya terminado con las fuerzas anárquicas de su propia sociedad, el hombre trabajará sobre sí mismo en los morteros, con las herramientas del químico. Por primera vez, la humanidad se considerará a sí misma como una materia prima y, en el mejor de los casos, como un producto semiacabado físico y psíquico. El socialismo significará un salto del reino de la necesidad al reino de la libertad. También es en este sentido que el hombre de hoy, lleno de contradicciones y sin armonía, franqueará la vía hacia una nueva especie más feliz”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
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2016.06.07 04:08 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 2 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Pero, ¿cómo se logrará esta reducción y redistribución del trabajo doméstico? En la transición de la dictadura del proletariado al comunismo pleno, la transformación de la familia es un corolario de la expansión de la producción y el aumento de la abundancia. Su extinción o desintegración es resultado del éxito económico. En el proceso, será remplazada por nuevas formas de vivir que serán inconmensurablemente más ricas, humanas y gratificantes. Bien puede haber la necesidad de desarrollar algunas reglas en el curso de esta transformación conforme la gente busque nuevos modos de vida. En el periodo de transición, será la tarea del colectivo democrático de los obreros, el soviet, construir alternativas y guiar el proceso.
Vogel no plantea la cuestión crucial: cuando la mujer se libere de la esclavitud doméstica, ¿será libre para hacer qué? ¿La reducción del tiempo que pase en el trabajo doméstico será compensada por un aumento comparable en el tiempo que pase en su trabajo, dos horas menos lavando ropa y trapeando pisos, dos horas más en la línea de ensamblaje de la fábrica? Ésa ciertamente no es la idea marxista de la liberación de la mujer.
Remplazar el trabajo doméstico y la crianza de los niños con instituciones colectivas son aspectos de un cambio fundamental en la relación entre producción y tiempo de trabajo. Bajo una economía socialista planificada, todo tipo de actividad económica —desde la producción de acero y computadoras hasta la limpieza de la ropa, los pisos y los muebles— pasará por un constante y rápido aumento en la cantidad de producto por unidad de trabajo aplicado. Mucho antes de que se logre una sociedad comunista, es probable que la mayor parte del trabajo doméstico ya se haya automatizado. Más en general, habrá una reducción continua del tiempo de trabajo total necesario para la producción y el mantenimiento de los bienes de consumo y los medios de producción.
En una sociedad plenamente comunista, la mayor parte del tiempo será lo que ahora llamamos “tiempo libre”. El trabajo necesario absorberá una porción tan pequeña de tiempo y energía que cada individuo se lo concederá libremente al colectivo social. Todos dispondrán del tiempo y de los recursos materiales y culturales necesarios para realizar trabajo creativo y gratificante. En los Grundrisse (1857), Marx cita la composición musical como ejemplo de trabajo genuinamente libre.
Los “feministas socialistas” falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques
En 2005, Sharon Smith, figura dirigente de la ISO que se pretende una teórica, publicó un libro, Women and Socialism: Essays on Women’s Liberation (La mujer y el socialismo: Ensayos sobre la liberación de la mujer, Haymarket Books), del cual se espera una nueva edición revisada y expandida para este año [2015]. Un extracto de esta nueva edición, “Theorizing Women’s Oppression: Domestic Labor and Women’s Oppress-ion” [Teorizando sobre la opresión de la mujer: El trabajo doméstico y la opresión de la mujer], publicado en International Socialist Review (marzo de 2013), delinea lo que la ISO define como su nuevo enfoque del feminismo. La “teorización” de Smith se basa en gran medida en el concepto de que el trabajo doméstico no remunerado es el fundamento de la opresión de la mujer, como lo presenta Vogel en Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory.
Smith comienza criticando a Karl Marx y Friedrich Engels, un requisito esencial para acceder al medio feminista pequeñoburgués: “La manera en que Marx y Engels describen la opresión de la mujer presenta frecuentemente componentes contradictorios: en algunos sentidos cuestionando fundamentalmente el status quo de género, pero meramente reflejándolo en otros”. Smith critica incluso más agudamente la Revolución Bolchevique de 1917 en Rusia, un evento que los liberales, feministas o no, consideran en el mejor de los casos un experimento utópico fallido y, en el peor, el nacimiento de un estado policiaco totalitario.
Haciéndole el juego a los prejuicios anticomunistas, Smith afirma que los bolcheviques apoyaron el papel tradicional de la mujer, haciendo de la maternidad el más alto deber social: “A pesar de los enormes logros de la Revolución Rusa de 1917 —incluyendo la legalización del aborto y el divorcio, el derecho al voto y a contender por puestos públicos y la abrogación de leyes que criminalizaban la prostitución y la sexualidad gay—, ésta no produjo una teoría capaz de enfrentar las normas naturales heterosexuales o la prioridad dada al destino maternal de las mujeres”. Smith procede a citar una declaración de John Riddell, un historiador izquierdista que frecuentemente publica en la International Socialist Review de la ISO: “Las mujeres comunistas en ese periodo veían el tener hijos como una responsabilidad social y buscaban ayudar a las ‘mujeres pobres que desean experimentar la maternidad como la más elevada felicidad’”.
Apoyándose en una cita sacada de contexto, Smith y Riddell falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques. Los bolcheviques veían el remplazo de la familia a través de métodos colectivos para la crianza de los niños no como un objetivo distante en una futura sociedad comunista, sino como un programa que estaban empezando a implementar en el estado obrero ruso soviético existente. Alexandra Kollontai, una de las dirigentes del trabajo bolchevique entre las mujeres, abogó por instituciones socializadas que asumieran completa responsabilidad por los niños y su bienestar físico y sicológico desde la infancia. En su discurso al I Congreso de Mujeres Trabajadoras de Toda Rusia en 1918, declaró:
“Gradualmente, la sociedad se hará cargo de todas aquellas obligaciones que antes recaían sobre los padres...
“Existen ya casas para los niños lactantes, guarderías infantiles, jardines de la infancia, colonias y hogares para niños, enfermerías y sanatorios para los enfermos o delicados, restaurantes, comedores gratuitos para los discípulos en escuelas, libros de estudio gratuitos, ropas de abrigo y calzado para los niños de los establecimientos de enseñanza. ¿Todo esto no demuestra suficientemente que el niño sale ya del marco estrecho de la familia, pasando la carga de su crianza y educación de los padres a la colectividad?”
—“El comunismo y la familia”, Editorial Marxista, Barcelona, 1937
En una sociedad socialista, el personal encargado del cuidado y la educación en guarderías, jardines de niños y las escuelas preescolares estará compuesto de hombres y mujeres. De este modo —y sólo de este modo—, podrá eliminarse la división ancestral del trabajo entre hombres y mujeres en el cuidado de los niños pequeños.
El punto de vista de Kollontai acerca del futuro de la familia no era inusual entre los dirigentes bolcheviques. En La mujer, el estado y la revolución: Política familiar y vida social soviéticas, 1917-1936 (Ediciones IPS, 2010), Wendy Goldman, una académica estadounidense de simpatías liberales feministas, escribe que Aleksandr Goijbarg, el principal autor del primer Código Sobre el Matrimonio, la Familia y la Tutela (1918), “alentaba a los padres a rechazar ‘su amor estrecho e irracional por sus hijos’. Según su punto de vista la crianza del estado ‘proveería resultados ampliamente superiores al abordaje privado, individual, irracional y no científico de padres individualmente “amorosos” pero “ignorantes”’”. Los bolcheviques no buscaban únicamente liberar a las mujeres del fastidio doméstico y la dominación patriarcal, sino también liberar a los niños de los efectos, frecuentemente nocivos, de la autoridad parental.
Los bolcheviques y el cuidado colectivo de los niños
Haciendo eco de Vogel, Smith escribe:
“Si la función económica de la familia obrera, tan crucial en la reproducción de la fuerza de trabajo para el sistema capitalista —y que al mismo tiempo forma la raíz social de toda la opresión de la mujer—, fuera eliminada, se sentarían las bases materiales para la liberación de la mujer. Este resultado sólo puede empezar a obtenerse mediante la eliminación del sistema capitalista y su remplazo por una sociedad socialista que colectivice el trabajo doméstico antes asignado a las mujeres”.
Aquí, el uso que hace Smith del término “trabajo doméstico” resulta ambiguo. ¿Se refiere únicamente a los quehaceres domésticos y al cuidado físico de los niños pequeños? ¿Y qué hay del “trabajo doméstico” que implica lo que se considera la tutela parental hoy día en EE.UU.? Smith no nos lo dice. Simplemente ignora la cuestión de las relaciones interpersonales entre las madres y sus hijos: escuchar y hablar con ellos de sus problemas, deseos y miedos; enseñarles los primeros pasos en el lenguaje y las bases de higiene, seguridad y otras tareas prácticas; jugar con ellos; ayudarles con su tarea. Al ignorar estas interacciones como parte del dominio colectivo, la idea del socialismo de Smith es enteramente compatible con la preservación de la familia, excluyendo los quehaceres domésticos.
¿Por qué esta ambigüedad en una cuestión tan crucial? La ISO apela a los jóvenes idealistas de la izquierda liberal promoviendo una versión del “marxismo” adaptada a sus puntos de vista y a sus prejuicios. Esta organización no toma casi nunca una posición sobre tema alguno que sea verdaderamente impopular en el medio de los radicales liberales estadounidenses. Las jóvenes feministas encontrarán muy atractiva la idea de una vida familiar sin quehaceres domésticos. Pero, ¿abandonar la perspectiva de un hogar familiar propio y la preocupación exclusiva por sus “propios” hijos? La audiencia pequeñoburguesa a la que se dirige Smith se horrorizaría ante el programa bolchevique para la transformación de la vida cotidiana a través de los métodos colectivos de vida. Como escribió Kollontai:
“La mujer, a la que invitamos a que luche por la gran causa de la liberación de los trabajadores, tiene que saber que en el nuevo estado no habrá motivo alguno para separaciones mezquinas, como ocurre ahora.
“‘Estos son mis hijos. Ellos son los únicos a quienes debo toda mi atención maternal, todo mi afecto; ésos son hijos tuyos; son los hijos del vecino. No tengo nada que ver con ellos. Tengo bastante con los míos propios’.
“Desde ahora, la madre obrera que tenga plena conciencia de su función social, se elevará a tal extremo que llegará a no establecer diferencias entre ‘los tuyos y los míos’; tendrá que recordar siempre que desde ahora no habrá más que ‘nuestros’ hijos, los del estado comunista, posesión común de todos los trabajadores”.
En 1929, el Partido Comunista (PC) ruso todavía llamaba por la extinción de la familia, a pesar del ascenso al poder político de una casta burocrática conservadora dirigida por I.V. Stalin cinco años antes. Pero como escribimos en “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer”: “Para 1936-37, cuando la degeneración del PC ruso ya estaba completa, la doctrina estalinista declaró eso un ‘craso error’ y llamó por una ‘reconstrucción de la familia sobre una nueva base socialista’”.
La familia como una construcción social
Mientras que Smith y Riddell afirman falsamente que el régimen bolchevique de los primeros años apoyaba el papel tradicional de las mujeres como principales cuidadoras de sus niños pequeños, Goldman lo critica por no hacerlo:
“Los bolcheviques les adjudicaban poca importancia a los poderosos lazos emocionales entre padres e hijos. Asumían que la mayor parte del cuidado necesario de los niños, hasta de los más pequeños, podía ser relegado a empleados públicos pagos. Tendían a menospreciar el rol del lazo madre-hijo en la supervivencia infantil y el desarrollo del niño en edad temprana, por más que hasta un conocimiento rudimentario del trabajo de guarderías pre-revolucionarias hubiera revelado las tasas de supervivencia escandalosamente bajas para niños pequeños en contextos institucionales y los obstáculos para el desarrollo infantil sano”.
Esta analogía es completamente inválida. El trato y la suerte de los niños pequeños en los empobrecidos orfanatorios de la Rusia zarista no pueden ser comparados de ningún modo con el cuidado colectivo de los niños en una sociedad revolucionaria. Un estado obrero, particularmente en un país económicamente avanzando, tendría los recursos humanos y materiales para proporcionar un cuidado para los niños pequeños muy superior en todos los aspectos al de una madre en el contexto privado del hogar familiar.
Más aún, los bolcheviques pusieron gran énfasis en la salud y el bienestar de las madres y los niños. El Código Laboral de 1918 proporcionaba un descanso pagado de 30 minutos al menos cada tres horas para alimentar a un bebé. El programa de seguridad maternal implementado ese mismo año proveía una licencia por maternidad pagada de ocho semanas, recesos para el cuidado infantil e instalaciones de descanso en las fábricas para las mujeres en el trabajo, cuidado pre y postnatal gratuito y pensiones en efectivo. Con la red de clínicas de maternidad, consultorios, comedores, guarderías y hogares para las madres y los bebés, este programa probablemente fue la innovación más popular del régimen soviético entre las mujeres.
Los feministas en EE.UU. y otros lugares denuncian frecuentemente la proposición de que “la biología determina el destino” como una expresión de machismo. Y, sin embargo, Goldman asume que las mujeres, o incluso los hombres, que no tienen relación biológica con los bebés ni los niños pequeños son incapaces de desarrollar los mismos sentimientos de protección hacia ellos que sus madres biológicas. Los padres de niños adoptados probablemente tendrán algo que decir contra esta idea. Pero la práctica moderna de la adopción en EE.UU. también está basada en la idea de que sólo en el contexto de una “familia” —ya sea de madre y padre biológicos, padres adoptivos o padres gay o transgénero— los niños pueden recibir el cuidado y el amor necesarios. Lejos de ser un hecho natural, la idea de que los niños sólo pueden desarrollarse con éxito en el contexto de una familia es una construcción social.
Cuando la gente vivía como cazadores-recolectores (durante la vasta mayoría de los 200 mil años en los que ha existido nuestra especie), la banda o la tribu, no “la pareja”, era la unidad básica de la existencia humana. Un ejemplo del pasado no muy distante viene del testimonio de los misioneros jesuitas del siglo XVII entre el pueblo de cazadores naskapi de Labrador. Como lo cuenta Eleanor Burke Leacock en su magnífica introducción a El origen de la familia, la propiedad privada y el estado de Engels (International Publishers, 1972), los jesuitas se quejaban de la libertad sexual de las mujeres naskapi, señalándole a un hombre que “no estaba seguro de que su hijo, que estaba ahí presente, fuera su hijo”. La respuesta del naskapi es reveladora: “Ustedes no tienen sentido. Ustedes los franceses aman sólo a sus propios hijos; pero nosotros amamos a todos los niños de nuestra tribu”.
La desaparición de las clases y la propiedad privada bajo el comunismo conduciría inevitablemente a la completa libertad en las relaciones sexuales y a la desaparición de cualquier concepto de legitimidad e ilegitimidad. Todo el mundo tendría acceso a los beneficios completos de la sociedad por el sólo hecho de ser ciudadano del soviet internacional.
La familia como portadora de la ideología burguesa
Vogel y Smith limitan implícitamente el concepto de trabajo doméstico a las actividades físicas. De ese modo, Smith escribe: “Las actividades cotidianas de la familia aún giran alrededor de la alimentación, el vestido, la limpieza y el cuidado en general de sus miembros, y esa responsabilidad aún recae principalmente en las mujeres”. Pero criar hijos con miras a su eventual ingreso al mercado laboral no es como criar becerros y corderos para el mercado ganadero. La reproducción de la fuerza de trabajo humana no tiene sólo un componente biológico, sino también uno social, es decir ideológico. Llevar a un niño a la iglesia o a recibir educación religiosa también es una forma de trabajo doméstico, importante a su modo para la preservación del sistema capitalista; lo mismo sucede con llevar a un niño a ver una película que glorifica los “valores familiares”, el patriotismo, etc. La familia es la principal institución a través de la cual la ideología burguesa en sus distintas formas se transmite de una generación a la siguiente.
En El ABC del comunismo (1919), escrito por dos dirigentes bolcheviques, Nikolai Bujarin y Evguenii Preobrazhensky, se explica cómo la diminuta minoría de capitalistas no puede dominar a la clase obrera utilizando sólo la fuerza física y la coerción impuestas por la policía y el ejército. La preservación del sistema capitalista también requiere de la fuerza de las ideas:
“La burguesía comprende que no puede someter a la clase obrera con la sola fuerza bruta. Sabe que es necesario nublar también el cerebro... El estado capitalista educa especialistas para el acretinamiento y la doma del proletariado: maestros burgueses y profesores, curas y obispos, plumíferos y periodistas burgueses”.
Bujarin y Preobrazhensky señalaron tres instituciones fundamentales para mantener el dominio ideológico de la burguesía: el sistema educativo, la iglesia y la prensa (los medios masivos actualmente incluyen también al cine, la televisión y el Internet).
En los países capitalistas avanzados, en los que los niños son normalmente considerados propiedad de sus padres, la familia tiene relaciones distintas con cada una de esas instituciones. A partir de los cinco o seis años, los niños están legalmente obligados a asistir a la escuela (pública o privada) y los niños más chicos con frecuencia van a preescolar. Desde muy temprana edad, los niños ven televisión; algunos padres, más frecuentemente las madres, controlan lo que ven. A diferencia de los maestros y los productores de televisión, los clérigos no tienen un acceso tan automático a los niños pequeños: en EE.UU. y otros países, los padres deciden si sus hijos reciben adoctrinamiento religioso o no. Al menos al inicio, este adoctrinamiento les es impuesto a los niños en contra de sus deseos subjetivos. Probablemente no hay en el planeta un niño de cuatro o cinco años que prefiera asistir a servicios religiosos en vez de jugar con otros niños.
Tomemos el caso de un niño de diez años cuyos padres son católicos practicantes. Desde que tiene memoria lo han llevado a misa. Ha ido a una escuela católica en vez de ir a la escuela pública, o adicionalmente a ésta. En casa, ha escuchado rezos antes de cada comida y experimentado múltiples expresiones de fe religiosa en la vida doméstica cotidiana. Hay grandes probabilidades de que un niño como éste suscriba las creencias y doctrinas católicas al menos hasta una etapa posterior de su vida en la que se vea libre de la autoridad de sus padres.
Por otro lado, veamos ahora el caso de un niño de diez años cuyos padres no son religiosos. Su conocimiento de la religión está limitado a lo que ha aprendido en la escuela pública e información ocasional obtenida de programas de televisión, películas y discusiones con otros niños de mentalidad religiosa. Un niño así casi seguramente no será religioso. Pero no tener religión no inmuniza a un niño de otras formas probablemente “progresistas” de ideología burguesa. Un niño criado por padres que suscriben el “humanismo secular” muy probablemente se considerará políticamente liberal en EE.UU. o socialdemócrata en Europa, y probablemente demostrará elitismo intelectual. Así mismo, existe una corriente del libertarismo ateo (asociada con Ayn Rand) que glorifica el individualismo egoísta y el capitalismo de “libre mercado”. La religión no es la única forma de ideología burguesa reaccionaria.
La familia oprime a los niños al igual que a las mujeres, y deforma muchísimo la conciencia de los hombres también. Los feministas, liberales y “socialistas”, ignoran este hecho social fundamental, si no es que abiertamente lo niegan. Para éstos, reconocer que la opresión de los niños es intrínseca a la familia significaría (¡horror de horrores!) criticar el comportamiento socialmente condicionado de las mujeres en su papel de madres. Marxistas autoproclamados como Vogel y Smith, que promueven la tesis de que el trabajo doméstico es la base de la opresión de las mujeres, tratan implícitamente a las mujeres como si sólo hicieran bien a sus hijos.
Contra la represión sexual de los niños
Aunque la mayoría de los feministas condenarían el abuso físico de los niños, en los hechos permanecen indiferentes al abuso sicológico. Por tomar sólo un ejemplo, los hijos de padres fundamentalistas cristianos (católicos o protestantes) sufren la tortura mental de creer que irán al infierno si no se portan bien.
La represión sexual de los niños, que se extiende a la adolescencia, está bastante más extendida y causa daños sicológicos más graves. La sociedad capitalista está diseñada para penalizar la expresión de sexualidad de los niños desde el nacimiento. Incluso los padres más instruidos no pueden proteger a sus hijos de la ideología moralista y antisexo que permea la sociedad estadounidense —desde los pasillos decorados en azul y rosa en las jugueterías hasta la prohibición de desnudez en público y la demonización de la actividad sexual de los niños, incluida la masturbación—. Como principales cuidadoras de los bebés y los niños pequeños, las madres (más que los padres), inician el proceso de represión sexual, enseñándoles a los niños a sentirse avergonzados de sus cuerpos y a suprimir su curiosidad natural.
August Bebel, uno de los principales dirigentes de la socialdemocracia alemana a finales del siglo XIX y principios del XX, parece un libertario sexual radical en comparación de los “feministas socialistas” de hoy en día. En La mujer y el socialismo, insistía:
“La satisfacción del instinto sexual es asunto personal de cada uno lo mismo que la satisfacción de cualquier otro instinto natural. Nadie tendrá que dar cuentas a otro ni se entremezclará nadie a quien no se le llame... El hecho de que desaparezca esa vergüenza tonta y ese ridículo secreto para hablar de las cosas sexuales, dará al trato entre los sexos una forma mucho más natural que hoy” [énfasis en el original].
Uno puede leer cientos de páginas escritas por los “feministas socialistas” modernos sin encontrar un solo argumento de que una sociedad socialista le permitirá a todo mundo satisfacer mejor sus deseos y necesidades sexuales.
El futuro comunista
Bajo el comunismo, la gente tendrá la genuina y auténtica libertad de construir y reconstruir sus relaciones interpersonales. Desde luego, esta libertad no es absoluta. La humanidad no puede trascender sus características biológicas y su relación con el entorno natural. El hombre y la mujer comunistas también envejecerán y morirán. Tampoco es posible borrar por completo el pasado y construir la sociedad desde cero. La humanidad comunista heredará, para bien y para mal, el legado cultural acumulado de nuestra especie. No podemos s aber qué prácticas sexuales existirán en la sociedad comunista porque serán determinadas en el futuro. Cualquier proyección, y más aún una prescripción, llevaría consigo las actitudes, los valores y los prejuicios formados en una sociedad de clases represiva.
Una diferencia fundamental entre los marxistas y los feministas, ya sean liberales o supuestamente socialistas, es que nuestro objetivo final no es la equidad entre los géneros como tal, sino el desarrollo progresista de la especie humana en su conjunto. La crianza comunal de los niños bajo condiciones de abundancia material y riqueza cultural producirá seres humanos cuyas capacidades mentales y bienestar sicológico serán vastamente superiores a las de la gente en esta sociedad empobrecida, opresiva y dividida en clases. En un discurso de 1932 acerca de la Revolución Rusa, “¿Qué fue la Revolución Rusa?”, León Trotsky dijo:
“Verdad es que la humanidad ha producido más de una vez gigantes del pensamiento y de la acción que sobrepasaban a sus contemporáneos como cumbres en una cadena de montañas. El género humano tiene derecho a estar orgulloso de sus Aristóteles, Shakespeare, Darwin, Beethoven, Goethe, Marx, Edison, Lenin. ¿Pero por qué estos hombres son tan escasos? Ante todo, porque han salido, casi sin excepción, de las clases elevadas y medias. Salvo raras excepciones, los destellos del genio quedan ahogados en las entrañas oprimidas del pueblo, antes que ellas puedan incluso brotar. Pero también porque el proceso de generación, de desarrollo y de educación del hombre permaneció y permanece siendo en su esencia obra del azar; no esclarecido por la teoría y la práctica; no sometido a la conciencia y a la voluntad...
“Cuando haya terminado con las fuerzas anárquicas de su propia sociedad, el hombre trabajará sobre sí mismo en los morteros, con las herramientas del químico. Por primera vez, la humanidad se considerará a sí misma como una materia prima y, en el mejor de los casos, como un producto semiacabado físico y psíquico. El socialismo significará un salto del reino de la necesidad al reino de la libertad. También es en este sentido que el hombre de hoy, lleno de contradicciones y sin armonía, franqueará la vía hacia una nueva especie más feliz”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
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2016.06.05 18:09 ShaunaDorothy En boca cerrada no entran moscas - La contribución del GI a la campaña antisindical en México (Septiembre de 2013)

https://archive.is/uWVLJ
Espartaco No. 39 Septiembre de 2013
En boca cerrada no entran moscas
La contribución del GI a la campaña antisindical en México
El siguiente artículo, redactado por el Grupo Espartaquista de México, fue publicado originalmente en Workers Vanguard No. 1028 (9 de agosto de 2013).
Tal parece que la polémica “Al GI se le atraganta la defensa del SNTE” (Espartaco No. 38, junio de 2013) le pegó al Grupo Internacionalista donde más le duele. En respuesta, el GI redactó un artículo de quince páginas a espacio sencillo titulado “SL on Corporatism in Mexico: Games Centrists Play” [La SL sobre el corporativismo en México: A lo que juegan los centristas] (internationalist.org, 5 de julio), que hasta ahora se puede consultar en red solamente y en inglés [actualmente ya disponible en español, pero no en red]. Lleno de justificaciones, distorsiones y pequeñas mentiras mezcladas con una ración de calumnia, este ejercicio de demagogia tenía un solo propósito: intentar esconder el simple hecho de que el GI no sostiene el principio proletario elemental de defender a los sindicatos, sin importar cuán burocráticas o procapitalistas sean sus direcciones, del ataque del estado capitalista.
Al centro de la diatriba del GI se ubica nuestra respuesta al ataque del presidente Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), contra el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Impulsando una “reforma” educativa antisindical, en febrero el gobierno arrestó a Elba Esther Gordillo, una burócrata ampliamente odiada que por más de dos décadas había encabezado al SNTE. Asesina y corrupta hasta la extravagancia, Gordillo había cometido numerosos crímenes contra la clase obrera. Pero su arresto fue un ataque directo al sindicato magisterial y al movimiento obrero en su conjunto. En un volante del 4 de marzo, el Grupo Espartaquista de México exigió: “Gobierno, ¡manos fuera del SNTE!” y llamó por la “libertad inmediata de Gordillo y todos los funcionarios sindicales arrestados” (ver Espartaco No. 38, junio de 2013). En México como en todas partes, es la tarea de la clase obrera limpiar su propia casa.
En cambio, Revolución Permanente No. 2 (mayo de 2013) del GI se negó a defender al SNTE, descartándolo como “una agencia del estado, una policía laboral cuyo propósito es sustentar el poder y regimentar a los trabajadores”. Denunciando a nuestros camaradas por defender al sindicato, el GI recurrió al doble discurso centrista para ocultar su traición. El artículo de mayo de Revolución Permanente reconocía el punto obvio de que el arresto de Gordillo fue “para aplastar a toda resistencia magisterial”. Pero, aunque lanzaba la consigna “Peña Nieto, ¡manos fuera del magisterio!”, evitaba describir al SNTE como lo que es: un sindicato. Como dijimos en nuestra polémica, “Es una cosa o la otra: o se defiende al sindicato bajo ataque, pese a su brutal dirigencia procapitalista, o se lleva agua al molino de los rompesindicatos”.
Ahora el GI ha dejado aún más clara su postura antisindical, omitiendo de su gigantesca y sórdida respuesta la exigencia “manos fuera del magisterio”, así como cualquier indicación de que el arresto de Gordillo haya podido ser un ataque al movimiento obrero. Con una franqueza fuera de lo común, el GI escribió que el volante del GEM “dice que ‘El arresto de Gordillo es un ataque directo contra el sindicato de maestros y contra todo el movimiento obrero mexicano, parte del programa de la burguesía de desmantelar los sindicatos’. Sin embargo, Peña Nieto se ha esforzado en dejar claro que no está atacando al SNTE, que mantendrá ‘un diálogo respetuoso y constante con la dirigencia del SNTE’”. Y si el Comandante en Jefe lo dice, ¿quién es el GI para cuestionarlo?
Buscando encubrir su craso oportunismo, el GI se apoya en una “teoría” sacada de la manga, según la cual los sindicatos corporativistas como el SNTE no son “sindicatos obreros”, sino “el enemigo de clase” y, en última instancia, “escuadrones de la muerte”. Como explicamos en nuestra polémica, el corporativismo ha sido por mucho tiempo un distintivo del capitalismo mexicano, particularmente desde el régimen nacionalista de izquierda de Lázaro Cárdenas en los años treinta. A través de este sistema, los grandes sindicatos, primariamente agrupados en la Confederación de Trabajadores de México (CTM), han sido componentes integrales del PRI, y el gobierno instala y retira burócratas sindicales (“charros”) a voluntad. “A cambio —escribimos—, estos ‘charros’ vigilaban los sindicatos para el estado, purgando y a menudo asesinando a obreros disidentes y beneficiándose generosamente de la corrupción”. Pero incluso los sindicatos más integrados al aparato estatal se han visto forzados a librar algunas luchas contra la campaña capitalista para extraer más ganancia del trabajo de sus afiliados, particularmente en las últimas décadas, desde que la estructura corporativista empezó a agrietarse.
Tomando como criterio el grado de burocratismo y violencia, y no el análisis de clase, el GI descarta más o menos a la mitad de los sindicatos de México, negándose a defenderlos cuando son atacados. Buscando manipular la rabia de los obreros contra sus dirigentes sindicales para impulsar una línea rompesindicatos, el GI le pone una delgada capa de barniz rojo al extendido prejuicio pequeñoburgués contra los sindicatos en México y otras partes.
Lo que lleva al GI a tildar al GEM de “socialistas cetemistas” es su apetito de acomodarse al nacionalista burgués Partido de la Revolución Democrática (PRD). Ni toda su ofuscación puede ocultar el hecho de que los únicos sindicatos que el GI reconoce como genuinos son aquéllos cuyos líderes son leales al PRD, mientras que aquéllos más cercanos al PRI o afiliados a él son “el puño armado de la burguesía”.
Los dirigentes sindicales pro-PRD atan a los obreros a la burguesía mexicana impulsando la ideología nacionalista y sembrando ilusiones en la reforma del estado capitalista, recurriendo a sus propios métodos burocráticos para reforzar su control de los sindicatos. Para el GI, esto significa “una diferencia de clase entre los organismos laborales de carácter estatal y los nuevos sindicatos ‘independientes’” (énfasis en el original), como proclama en su respuesta. Aunque el GI admite que los líderes sindicales properredistas están políticamente atados a la burguesía, afirma que “no son funcionarios del estado o del partido gobernante, ni dirigentes que respondan al gobierno, y no a las bases sindicales”. Así, para el GI, el apoyo de los líderes al PRD evidencia que los afiliados controlan a su sindicato. Los militantes que desafíen la colaboración de clases de esos burócratas no tardarán en llegar a una conclusión diferente.
Desconcertados por la realidad
Las acciones del sindicato minero SNTMMSRM en particular pusieron al GI en un verdadero aprieto. El SNTMMSRM, que solía ser uno de los pilares más sólidos del viejo sistema corporativista, ha sido durante la última década uno de los sindicatos más combativos del país. El esquema del GI sencillamente no puede explicar ese hecho. En “Al GI se le atraganta…”, señalamos que en 2006 el gobierno del Partido Acción Nacional fue tras este sindicato para deponer y encarcelar a su líder, Napoleón Gómez Urrutia, detonando con ello una serie de poderosas huelgas. Entre ellas hubo una huelga nacional que el GI descarta por haber durado “no más de 72 horas”.
Más importante fue la combativa huelga de 2006 en Lázaro Cárdenas, Michoacán, que el GI no menciona más que de pasada. La huelga —que duró “no más de” 141 días— resistió el ataque de unos 800 policías, al costo de la vida de dos obreros, y obtuvo una victoria aplastante, incluyendo conquistas económicas y el reconocimiento del sindicato y de su líder. Como señalamos en el mismo artículo, “El GI se negó a defender a la dirección del SNTMMSRM o al sindicato mismo contra el estado, sin duda debido a la dirección charra del sindicato y su historia de afiliación al PRI”. El artículo continuaba:
“Prefigurando su línea de que el arresto de Gordillo fue ‘un ajuste de cuentas en las altas esferas del poder’, el GI afirmó que el ataque contra Gómez Urrutia fue un ‘ajuste de cuentas dentro del régimen’ (aun cuando el PRI no estaba en el poder). Aunque llamaba vagamente a ‘rechazar este golpe de fuerza del gobierno’, El Internacionalista/Edición México No. 2 del GI omitía cualquier llamado a la victoria de las huelgas o por el retiro de los cargos que enfrentaba el líder sindical”.
Afirmando que ésta no es sino otra de las “calumnias” de WV, la respuesta del GI cita con mayor amplitud su artículo de 2006, confirmando de paso que no llamó por la victoria de la huelga ni por el retiro de los cargos contra el líder sindical. Tras una serie de dolorosas contorsiones aparentemente diseñadas para dar la impresión de que también ellos defienden al sindicato minero, el GI cita un artículo, fechado en febrero de 2008, sobre la huelga de Cananea, Sonora, que había estallado el 30 de julio de 2007. Tras una serie de huelgas que el sindicato estalló por todo el país durante un periodo de dos años, el GI empezó a percibir que su línea no era muy popular que digamos entre los mineros combativos.
Sin atenerse a su posición, pero sin repudiarla tampoco —pues el GI es tan infalible como propenso a girar según la dirección del viento—, balbuceó unas líneas diciendo que de hecho sí piden “que se retiren todos los cargos contra los líderes de las supuestas organizaciones obreras”. No sabemos cuántas huelgas tiene que estallar un sindicato para que el GI retire la calumniosa etiqueta de “supuestas”. Pero bastó con que el GEM y la Liga Comunista Internacional defendiéramos al sindicato minero, a sus huelgas y a sus líderes, ¡para que estos hipócritas nos acusaran de justificar a los “escuadrones de la muerte”!
Intentando reconciliar la demostrada combatividad de los mineros de Cananea con su línea de que su sindicato no es más que un nido de policías burgueses, ahora el GI declara, con un cinismo pasmoso, que la sección 65 de Cananea ha “roto parcialmente” con el sindicato nacional. Esto es una mentira que haría enfurecer a cualquiera de esos mineros. A tres años de que la policía rompiera su huelga, la sección 65 se niega a volver al trabajo. Todo este tiempo, los mineros han exigido que la compañía reconozca a su sindicato y el gobierno federal a Gómez Urrutia como su líder.
Cada vez más perdidos en su laberinto
El GI intenta mostrar que heredó su línea rompesindicatos de la LCI y que ahora la sostiene en contra de nuestra “degeneración”. Con este fin, su mamotreto reproduce trece citas de Espartaco y de WV de entre 1987 y 1996. Sólo quisiéramos que los lectores estudiaran esos artículos. No encontrarían una sola frase en el sentido de que los sindicatos afiliados al PRI sean meras agencias del estado burgués. Tampoco encontrarían la menor negativa a defender a sus líderes contra el estado burgués. Como escribió el GEM en “¡Romper con todos los partidos burgueses: PRI, PAN, PRD!” (Espartaco No. 14, otoño-invierno de 2000): “En concordancia con su concepción de sí mismos como caudillos infalibles, los dirigentes del GI Norden y Negrete imaginan que, dado que ellos sostenían tal o cual posición a espaldas del partido cuando ellos todavía eran miembros de la LCI, ésta tenía que ser ‘la línea’ de nuestra organización”.
Cuando se le confronta con la evidencia, el GI opta por una retirada subrepticia. Un ejemplo es el caso de Joaquín Hernández Galicia (“La Quina”), líder del sindicato petrolero SRTPRM, afiliado al PRI, de la compañía petrolera nacional Pemex. Cuando “La Quina” fue arrestado en enero de 1989, publicamos artículos en su defensa tanto en WV (cuando Norden era editor) como en la edición en español de Spartacist. En la polémica de WV No. 1025 citamos el punto central de esos artículos, en los que se hacía referencia a la Unión Soviética, que la contrarrevolución capitalista aún no destruía:
“Los trotskistas, que comprendemos el carácter de clase de la URSS como un estado obrero a pesar de su degeneración burocrática bajo el dominio estalinista, y por tanto la defendemos contra el imperialismo, defendemos de la misma manera a los sindicatos contra los patronos, a pesar de la burocracia entreguista que se asienta sobre estos reductos de poder obrero... Quienes no defienden a la Unión Soviética tampoco pueden defender al sindicato petrolero en México”.
—Spartacist No. 22, abril de 1989
Aquellos artículos también citaban la frase que escribió León Trotsky en su libro En defensa del marxismo (1939): “En el último análisis, un estado obrero es un sindicato que ha tomado el poder”.
A 17 años de que sus fundadores desertaran del trotskismo, el GI finalmente ha repudiado aquellos artículos programáticos. Pero incluso su repudio es deshonesto y políticamente cobarde. El GI escribe que aquel artículo, “aunque correctamente defendía a La Quina, equivocadamente ponía un signo de igualdad entre el STPRM [sic] y los sindicatos típicos de EE.UU.” y era “ambiguo y contradictorio” respecto al carácter de clase de los sindicatos corporativistas.
Como un calamar que se siente amenazado, el reflejo natural del GI es secretar una nube de tinta para cubrir su huida hacia un lugar seguro. Así, lanza las calumnias venenosas de que defendemos escuadrones de la muerte y de que hemos “ayudado y justificado” al estado en su represión del GI...sin siquiera molestarse en inventar cuándo, dónde y cómo tuvo lugar esa “ayuda”. La calumnia es el recurso clásico de quien está políticamente en quiebra. Los lectores concienzudos no serán engañados. Como escribió un suscriptor en una carta del 22 de julio a WV: “Lo que es más notable es que el GI evade completamente la cuestión rusa en su artículo”. El autor continúa:
“Si los líderes impuestos de los sindicatos corporativistas en México son, como escribe el GI, rompehuelgas violentos, asesinos y procapitalistas (y en verdad lo son), ¿por qué entonces no ubican a los estalinistas rusos, que asesinaron a Trotsky y al núcleo del Partido Bolchevique, que masacraron a muchísimos más obreros que “La Maestra” [Gordillo] ha conocido, en el mismo saco que a ella? Hasta donde se sabe, las acciones de los estalinistas, tanto en Rusia como internacionalmente, hicieron más daño al movimiento obrero que las de cualquier líder charro mexicano”.
¿Y qué hay de la analogía con los sindicatos estadounidenses? Como nacionalistas latinoamericanos comunes, el GI acusa de “gringa” a la LCI mientras les lava la cara a los burócratas sindicales estadounidenses comprados por el imperialismo. El GI escribe que “con suprema arrogancia (e ignorancia) imperialista, [los espartaquistas] sostienen que México no difiere de EE.UU., que los ‘sindicatos’ con escuadrones de la muerte que asesinan a decenas de sus miembros (más de 100 maestros tan sólo en Oaxaca) son lo mismo que los Teamsters bajo la dirección de Jimmy Hoffa”. Bueno, Jimmy Hoffa no era ningún santo. Más en general, para el GI la ayuda de la AFL-CIO para montar sangrientos golpes de estado a lo largo de América Latina, que resultaron en la muerte de cientos de miles de obreros y campesinos, no es nada comparado con la violencia asesina de los líderes del SNTE. Y además está la participación de la burocracia de la AFL-CIO en la promoción y fundación de “sindicatos libres” en Europa Oriental —centralmente la polaca Solidarność en los años ochenta, que sirvió como punta de lanza para la contrarrevolución capitalista en el bloque soviético—.
“Ambiguo y contradictorio”: Lo que queda de las pretensiones trotskistas del GI
La afirmación de que la LCI alguna vez sostuvo la línea antisindical del GI es simplemente risible. La sección mexicana de la LCI se consolidó en julio de 1990 mediante la fusión del GEM con la Fracción Trotskista (FT), compuesta de antiguos dirigentes del Partido Obrero Socialista (POS, hoy Liga de Trabajadores por el Socialismo). Éstos habían sido expulsados de aquella organización morenista por su solidaridad con la intransigente defensa que la LCI daba a la URSS y a los estados obreros deformados contra las fuerzas en ascenso de la contrarrevolución capitalista y con nuestro llamado por la revolución política proletaria contra las burocracias estalinistas. Y la defensa de “La Quina” como una aplicación concreta de la postura proletaria de clase cumplió una función importante en el proceso de fusión y en el armamento político del GEM, en contraste con el grueso de la izquierda mexicana, que se negó a defenderlo usando esencialmente los mismos argumentos que hoy usa el GI.
El documento de mayo de 1990 “Principales puntos de acuerdo” entre la LCI y la FT —una declaración amplia— aportó una base concisa, junto con la plataforma de la propia FT, para proceder a la fusión. El punto nueve del documento dice:
“Defender a los sindicatos obreros contra el ataque del estado burgués, como en el caso del ‘bazukazo’ en contra de ‘La Quina’ y el sindicato de trabajadores de PEMEX (históricamente uno de los sindicatos más poderosos en México). Esto no significa ‘apoyo político’ a tales dirigentes burocráticos sino una posición de clase clara: completa independencia de los sindicatos respecto al estado burgués. Condenar la capitulación al gobierno mexicano por parte del PRT [mandelista] y el PTZ [predecesor del POS] durante estos eventos. Luchar por la dirección revolucionaria de los sindicatos; por fracciones sindicales sobre la base del Programa de Transición”.
Negrete, hoy del GI, desempeñó un papel clave en la redacción de este documento y en todo el proceso de fusión del GEM con la FT. Pero eso era entonces.
Ahora que ha repudiado la base de clase por la cual la LCI defendió a “La Quina”, ¿cómo puede el GI considerar correcta la defensa de aquel gángster priísta? Así lo aclara el GI: “Tras su arresto, era absolutamente necesario defender a La Quina y exigir su liberación, porque en el momento en que Salinas lo perseguía, era un líder que había roto parcialmente con el sistema corporativista y que de manera no muy discreta había apoyado a Cárdenas en las elecciones presidenciales de 1988”.
Así que eso es lo que hace falta para romper, al menos parcialmente, “con el sistema corporativista” y para pasar de ser una agencia policiaca a un sindicato (¿semi?) genuino: apoyar al PRD. Nosotros nos quedamos con Trotsky. En su ensayo de 1940 “Los sindicatos en la era de la decadencia imperialista”, Trotsky resumió los principios guía en la lucha por transformar los sindicatos en instrumentos de lucha revolucionaria —en México y en otras sociedades capitalistas— como “independencia total e incondicional de los sindicatos respecto del estado capitalista” y “democracia sindical”. Con respecto a todos los sindicatos, esto significa luchar por deponer a los burócratas procapitalistas sobre la base de la oposición a todos los partidos burgueses.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/39/antisindical.html
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2016.06.04 13:59 ShaunaDorothy Sobre la política trotskista en la Segunda Guerra Mundial - Neomorenistas del PTS reviven la “Política Militar Proletaria” (Junio de 2012)

https://archive.is/cG8u0
Espartaco No. 35 Junio de 2012
La “Política Militar Proletaria” (PMP), propuesta originalmente por Trotsky en los últimos meses de su vida, era una serie de demandas centradas en la consigna por el “control sindical del entrenamiento militar”. Esta política, que despertó en aquel entonces controversia significativa entre quienes se reclamaban trotskistas, desempeñó un papel importante en desorientar a las pequeñas y a menudo aisladas secciones de la IV Internacional en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial. La PMP no ha sido operativa desde alrededor de 1943, cuando quedó claro que los imperialistas aliados ganarían la guerra contra las potencias del Eje. Sin embargo, los neomorenistas del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) argentino la revivieron con la publicación de la antología Guerra y revolución: Una interpretación alternativa de la Segunda Guerra Mundial (Buenos Aires: Ediciones CEIP “León Trotsky”, 2004), en cuya introducción presentan su propia defensa de la PMP. Nuestros lectores podrán encontrar un análisis altamente crítico de la PMP y considerablemente más extenso que el presente artículo en Prometheus Research Series No. 2, “Documents on the ‘Proletarian Military Policy’” (Documentos sobre la “Política Militar Proletaria”, 1989), que incluye una introducción elaborada por el Comité Ejecutivo Internacional de la LCI (entonces tendencia espartaquista internacional), así como documentos contemporáneos[1] y otros análisis críticos retrospectivos espartaquistas.
Debe ser algo distinto al profundo respeto por los anales del marxismo revolucionario lo que impulsa a los empedernidos oportunistas del PTS a revivir la PMP, una política que representó conciliación a la propaganda bélica de los imperialistas aliados y que se apartó del entendimiento leninista elemental del estado burgués como un aparato para la represión sistemática contra los obreros y oprimidos que no puede ser reformado, sino que debe ser destruido mediante la revolución proletaria y remplazado por un estado obrero.
Las implicaciones reformistas y socialpatriotas de la PMP no son, por supuesto, un problema para el PTS y sus compinches internacionales (la Fracción Trotskista-Cuarta Internacional, cuya sección mexicana es la Liga de Trabajadores por el Socialismo, LTS), quienes exigen cotidianamente la “disolución de los cuerpos represivos” del estado, es decir, una petición al estado burgués a que se disuelva a sí mismo. De manera nada sorprendente, recientemente encontraron cauce para su adopción de la PMP en el contexto de la ola chovinista que azotó Argentina ante el XXX aniversario de la Guerra de las Malvinas/Falklands —una guerra reaccionaria por ambos bandos—, al exigir retrospectivamente que las organizaciones obreras impusieran la conscripción universal para ir a luchar, al mando del gorila Galtieri, por las escuálidas islas (ver artículo en p. 16). Precisamente por ser un vehículo que les permite dar rienda suelta a su acomodación a su “propia” burguesía, el PTS ve en la PMP “una teoría acabada de la revolución” cuya “perspectiva estratégica”, “programa” y “consignas” “eran mucho más maduras, e incluso superiores, a las de Lenin y los bolcheviques”.
“La guerra y la Cuarta Internacional”
En junio de 1934 Trotsky escribió “La guerra y la Cuarta Internacional”, un manifiesto sobre la inminente conflagración imperialista que desenmascaraba tajantemente las pretensiones “antifascistas” y “democráticas” de los imperialistas aliados con base en el derrotismo de Lenin. Salvo en lo referente a la defensa de la Unión Soviética, el proletariado no tenía interés en la guerra venidera, en la cual millones habrían de morir para que una u otra banda imperialista asegurara sus ganancias exorbitantes basadas en la explotación colonial. Extendiendo la política derrotista revolucionaria que guió a los bolcheviques durante la Primera Guerra Mundial y que empapa los documentos de los primeros cuatro congresos de la Internacional Comunista, Trotsky escribió:
“58. Cuando se trata de un conflicto entre países capitalistas, el proletariado de cualquiera de ellos se niega categóricamente a sacrificar sus intereses históricos, que en última instancia coinciden con los intereses de la nación y de la humanidad, en beneficio del triunfo militar de la burguesía. La fórmula de Lenin ‘La derrota es el mal menor’ no significa que lo sea la derrota del propio país respecto a la del país enemigo, sino que la derrota militar resultante del avance del movimiento revolucionario es infinitamente más beneficiosa para el proletariado y todo el pueblo que el triunfo militar garantizado por ‘la paz civil’. Karl Liebknecht planteó un lema hasta ahora no superado para la política proletaria en épocas de guerra: ‘El principal enemigo del pueblo está en su propio país’. La revolución proletaria triunfante superará los males provocados por la derrota y creará la garantía final contra futuras guerras y derrotas. Esta actitud dialéctica hacia la guerra constituye el elemento más importante de la educación revolucionaria y por lo tanto también de la lucha contra la guerra.
“59. La transformación de la guerra imperialista en guerra civil es el objetivo estratégico general al que se debe subordinar toda la política de un partido proletario”.
Ésta es la posición fundamental que los revolucionarios sostenemos en el caso de guerras reaccionarias.
Enfrentados en cuanto a la redivisión del mercado mundial, los imperialistas, tanto “democráticos” como fascistas, tenían, sin embargo, un objetivo clave en común: la destrucción de la URSS, el primer estado obrero del mundo, lo cual habría tenido consecuencias funestas para el proletariado mundial. En la víspera de la segunda guerra interimperialista, Trotsky temía que una catástrofe se aproximaba a la Unión Soviética, especialmente a la luz de los efectos desastrosos, evidentes en la secuela del pacto Hitler-Stalin, de la decapitación del Ejército Rojo perpetrada por Stalin en las purgas de los años 30. Correspondientemente, Trotsky añadió una sola cosa —ciertamente fundamental— al programa revolucionario elaborado durante la Primera Guerra Mundial: el deber del proletariado mundial de defender militarmente las conquistas de la Revolución de Octubre a pesar de la usurpación del poder político por parte de la casta burocrática encabezada por Stalin:
“8. ...Defender a la Unión Soviética de los ataques de los enemigos capitalistas, más allá de las circunstancias y causas inmediatas del conflicto, es obligación elemental de toda organización obrera honesta”.
El origen de la PMP
Sin embargo, en mayo de 1940, conforme los ejércitos de Hitler avanzaban por Bélgica y Holanda hacia París, Trotsky redactó un nuevo manifiesto sobre la guerra, el “Manifiesto de la Cuarta Internacional sobre la guerra imperialista y la revolución proletaria mundial”, que fue adoptado por una conferencia de emergencia de la IV Internacional en Nueva York. En un pasaje cerca del final del manifiesto aparece por primera vez un nuevo elemento en el programa de la IV Internacional sobre la guerra imperialista:
“La militarización de las masas se intensifica día a día. Rechazamos la grotesca pretensión de evitar esta militarización con huecas protestas pacifistas. En la próxima etapa todos los grandes problemas se decidirán con las armas en la mano. Los obreros no deben tener miedo de las armas; por el contrario, tienen que aprender a usarlas. Los revolucionarios no se alejan del pueblo ni en la guerra ni en la paz. Un bolchevique trata no sólo de convertirse en el mejor sindicalista sino también en el mejor soldado.
“No queremos permitirle a la burguesía que lleve a los soldados sin entrenamiento o semientrenados a morir en el campo de batalla. Exigimos que el estado ofrezca inmediatamente a los obreros y a los desocupados la posibilidad de aprender a manejar el rifle, la granada de mano, el fusil, el cañón, el aeroplano, el submarino y los demás instrumentos de guerra. Hacen falta escuelas militares especiales estrechamente relacionadas con los sindicatos para que los obreros puedan transformarse en especialistas calificados en el arte militar, capaces de ocupar puestos de comandante”.
Estas oraciones son la primera expresión de lo que pasaría a conocerse como la “Política Militar Proletaria”. En septiembre, un mes después del asesinato de Trotsky a manos de un esbirro estalinista, el Socialist Workers Party (SWP, Partido Obrero Socialista), sección estadounidense de la IV Internacional, adoptó formalmente una resolución sobre la nueva política militar en una conferencia en Chicago:
“Luchamos contra el envío de obreros-soldados a la batalla sin entrenamiento y equipo apropiados. Nos oponemos a la dirección militar de los obreros-soldados por parte de oficiales burgueses que no tienen consideración alguna por su trato, su protección y sus vidas. Exigimos fondos federales para el entrenamiento militar de obreros y obreros-oficiales bajo el control de los sindicatos. ¿Expropiaciones militares? Sí, ¡pero sólo para el establecimiento y equipamiento de campos de entrenamiento obreros! ¿Entrenamiento militar obligatorio de los obreros? Sí, ¡pero sólo bajo el control de los sindicatos!”
El llamado del SWP equivale a alguna forma de “control obrero” del ejército burgués, lo cual es descaradamente utópico: el estado burgués no va a ceder el control del entrenamiento militar, ni ningún aspecto del ejército burgués, mediante la legislación. Como señaló en 1941 un miembro de la IV Internacional en Europa (ver PRS No. 2), el “control sindical de la defensa nacional” bajo el régimen burgués sólo puede instituirse en un sentido fascista o corporativista; de hecho, es muy significativo que la única federación sindical que adoptó el programa de la PMP durante la guerra fue nada menos que la CTM mexicana.
Trotsky y el SWP se equivocaron al tratar de plantear un conjunto de demandas positivas para la segunda guerra imperialista mundial en la ausencia de una situación revolucionaria. Llamar por el poder estatal proletario en medio de una situación potencialmente revolucionaria para emprender la defensa contra Hitler no es lo mismo que llamar por el “control sindical del entrenamiento militar” cuando es el estado burgués el que le hace la guerra a Hitler. Como regla general, los revolucionarios preferimos emplear demandas negativas respecto al estado burgués, pues éstas son el vehículo más poderoso para movilizar a las masas contra la burguesía. Como muestra el ejemplo del PTS, las demandas positivas a las instituciones centrales del estado capitalista —el ejército, la policía y los tribunales— fácilmente pueden ser utilizadas en el sentido reformista de presentar al aparato estatal burgués como si fuera de alguna manera neutral respecto a las clases.
El propósito de ser “el mejor soldado” en un ejército burgués, la demanda por mejor entrenamiento y equipo, la absurda exigencia por el “control sindical del entrenamiento militar”, todo ello está contrapuesto al entendimiento de la Segunda Guerra Mundial como una guerra interimperialista reaccionaria en la cual el proletariado no tenía lado —excepto en defensa de la URSS—. No muy oculta en la PMP estaba la proposición de que el proletariado del mundo (fuera de Alemania) tenía un enemigo mayor que su propia burguesía, a saber, el fascismo alemán. De hecho, la nueva política militar sólo era aplicable en la Gran Bretaña, Estados Unidos y sus aliados subordinados (Australia, Canadá), por lo cual había una tendencia anglo-estadounidense tácita en la abstracción de “la burguesía” en las formulaciones de la PMP: el manifiesto de mayo de 1940 no estaba exigiendo precisamente que el estado dirigido por Hitler estableciera escuelas para el entrenamiento militar de los obreros bajo control sindical. El núcleo de la PMP era el apoyo a una guerra contra el fascismo sin dejar claro a qué clase social pertenecía el estado que libraba la guerra. Debido a la popularidad de una “guerra democrática contra el fascismo”, el efecto real de la PMP habría sido simplemente hacer más eficiente la guerra del estado burgués y democratizar su dirección.
En gran medida, la PMP se basó en una prognosis exagerada del grado al cual el proletariado lucharía contra la guerra al principio de ésta. Trotsky pensó que la necesidad bélica eliminaría rápidamente la máscara “antifascista” y “democrática” de los imperialistas anglo-estadounidenses. Esperaba que las burguesías de ambos países se verían forzadas a imponer alguna variante de dictadura bonapartista en respuesta al creciente descontento, lo cual conduciría a la lucha social y quizá a situaciones de poder dual. Además, Trotsky pensaba que, ante la lucha social interna, los imperialistas anglo-estadounidenses seguirían el ejemplo de sus aliados franceses y se volverían “derrotistas”, viendo en Hitler al mal menor. Con base en este pronóstico, Trotsky combinó incorrectamente la “lucha contra el fascismo” en la guerra con la tarea proletaria de la toma del poder.
El PTS sobre la SGM: ¿“Democracia contra fascismo” después de todo?
Aunque el PTS niega formalmente que la Segunda Guerra Mundial haya sido una genuina “guerra contra el fascismo”, todos sus argumentos en defensa de la PMP introducen, en el mejor de los casos, agnosticismo respecto al carácter reaccionario del conflicto. Así, para justificar la insuficiencia del derrotismo revolucionario de Lenin y la necesidad de una nueva política, el PTS argumenta que la Segunda Guerra Mundial representó un “salto” respecto a la primera que hacía imposible “repeticiones mecánicas de las viejas fórmulas de los revolucionarios durante la Primera Guerra”. El “salto”, por supuesto, era el fascismo, y el propósito de todo esto es justificar la noción de que se podía luchar contra él mediante el esfuerzo bélico aliado: “Que la guerra que se avecinaba era de carácter interimperialista no implicaba para los trotskistas subestimar al fascismo y la necesidad del movimiento obrero de entablar una lucha encarnizada contra él desde sus inicios, ya que sería el principal perjudicado”.
La lucha obrera contra el fascismo podía librarse solamente de manera independiente de las burguesías “democráticas”, una perspectiva por la que los trotskistas habían luchado, efectivamente, desde los inicios del fascismo. De hecho, el que la pasividad criminal del Partido Comunista Alemán ante el ascenso de los nazis de Hitler no causara ni la más mínima revuelta dentro de la III Internacional hizo que Trotsky declarara que la Comintern estaba muerta para la causa de la revolución proletaria y llamara a construir nuevos partidos comunistas que sostuvieran la bandera del leninismo. La IV Internacional, fundada en 1938 en la víspera de la guerra inminente, encarnó esta continuidad leninista.
Pero el objetivo de la PMP de actuar como “los mejores soldados” de los ejércitos aliados en la Segunda Guerra Mundial no tenía nada que ver con la lucha obrera contra el fascismo. Como Trotsky mismo había señalado en “La guerra y la Cuarta Internacional”:
“18. La impostura de la defensa nacional siempre trata de ocultarse tras la impostura de la defensa de la democracia. Si incluso ahora, en la época del imperialismo, los marxistas no identifican democracia con fascismo y están dispuestos en todo momento a rechazar los ataques del fascismo a la democracia, ¿no debería el proletariado, si se declara la guerra, apoyar a los gobiernos democráticos contra los fascistas?
“¡Flagrante sofisma! Defendemos a la democracia contra el fascismo por medio de las organizaciones y métodos del proletariado... Y si nos oponemos de manera irreconciliable a los gobiernos más ‘democráticos’ en épocas de paz, ¿cómo podemos asumir la más mínima responsabilidad por ellos durante la guerra, cuando todas las infamias y crímenes del capitalismo se llevan a cabo de la manera más brutal y sangrienta?
“19. Una guerra moderna entre las grandes potencias no será una lucha entre la democracia y el fascismo sino un conflicto entre dos sectores imperialistas por un nuevo reparto del mundo”.
El vínculo que la PMP hizo de la “defensa de la democracia” y el “antifascismo” con el esfuerzo bélico de los imperialistas anglo-estadounidenses representó una capitulación a la falsa conciencia y le cedió terreno a la propaganda bélica de los imperialistas aliados. El deber de los revolucionarios era el opuesto: exponer las pretensiones antifascistas de las clases gobernantes aliadas.
El proletariado tenía toda razón para temer y odiar la bota nazi. Pero habría sido mucho mejor que la lucha proletaria y los levantamientos coloniales paralizaran el esfuerzo bélico anglo-estadounidense, quizá conduciendo a victorias alemanas transitorias, ¡a que el proletariado apoyara implícitamente a los ejércitos aliados mediante la exigencia de soldados mejor entrenados y equipados!
Abjurando el derrotismo revolucionario
Reconociendo que el derrotismo revolucionario es un obstáculo a la adopción de la PMP —aunque sin decirlo jamás abiertamente—, el PTS centra una buena parte de sus argumentos en minimizar y oscurecer el significado de esta política leninista clave. Así, presenta el derrotismo como alguna oscura polémica interna que trataba simplemente de “reagrupar a la vanguardia y a los elementos más avanzados de la socialdemocracia, y no de formular una política activa hacia el movimiento obrero”. Hace suya la posición de un tal Jean-Paul Joubert, quien argumenta nada menos que “la fórmula” del derrotismo “no se encuentra...en el proyecto de resolución y de manifiesto de la ‘Izquierda de Zimmerwald’”, ni tampoco fue utilizada “durante los seis años siguientes a la revolución de octubre, en ningún texto importante de Lenin o de la Internacional Comunista”. “Por el contrario”, concluye Joubert, “Lenin martilla sin cesar en la ‘transformación de la guerra imperialista en guerra civil’”[2].
Todo esto va más allá del confusionismo. La lucha de Lenin por la III Internacional, incluyendo entre la izquierda de Zimmerwald, se libró sobre la base del derrotismo revolucionario y sobre el cadáver de la II Internacional socialpatriota; el derrotismo guió toda “política activa” de los bolcheviques tanto como el servilismo a los esfuerzos bélicos de sus respectivas burguesías guió la actividad de los socialpatriotas en la II Internacional. El derrotismo no es una mera consigna, sino una posición fundamental del marxismo revolucionario respecto a guerras reaccionarias. Como explicamos en PRS No. 2, el derrotismo representa precisamente el deseo, desde una perspectiva internacional estratégica, de transformar la guerra imperialista en guerra civil:
“El uso del término ‘derrotismo’ se basa en el reconocimiento de que: (1) una cadena de derrotas militares para un gobierno imperialista ayuda al surgimiento de lucha social interna, y (2) cualquier lucha social significativa en tiempo de guerra inevitablemente ‘ayuda’ a la potencia enemiga. El proletariado no restringirá la lucha de clases por temor a facilitar la victoria del ‘campo imperialista enemigo’”.
Hay varias consignas apropiadas para expresar el significado del derrotismo bajo distintas circunstancias, prominentemente la consigna de Liebknecht de “el principal enemigo está en casa” o, por ejemplo en el caso de la India colonial, simplemente “¡Abajo el imperialismo! ¡Abajo la guerra imperialista!”, consignas levantadas por el Bolshevik-Leninist Party of India durante la Segunda Guerra Mundial.
En su esfuerzo por deshacerse del derrotismo y mantener alguna semblanza “izquierdista”, el PTS crea un Trotsky a su imagen y semejanza:
“Muchos sectarios de entonces habían adoptado una posición que en apariencia seguía a Lenin a pie juntillas: ésta es una guerra imperialista, por lo tanto se impone una actitud de derrotismo revolucionario. Pero Trotsky rechazaba esto como un silogismo reñido con la lógica viva y contradictoria de la guerra y su eterna antagonista: la revolución”.
¡Pero Trotsky insistió en la aplicación del derrotismo revolucionario hasta el final de sus días! La PMP fue una política equivocada basada en un pronóstico exagerado de la inminencia de revoluciones proletarias, y Trotsky no vio que estaba, a fin de cuentas, en contradicción con el derrotismo revolucionario; Trotsky no vivió para ver cómo se desarrollaba la PMP en la realidad, habiendo propuesto esta política apenas tres meses antes de su muerte. En cualquier caso, difícilmente se podría argumentar que es la confusión teórica lo que conduce a los peronistas de extrema izquierda del PTS a despotricar contra el derrotismo “sectario” y defender a la PMP 70 años después.
PMP vs. defensa de la URSS: La desvergüenza retrospectiva del PTS
Tras citar un pasaje de la resolución del SWP de 1940 que codificó la PMP, el PTS comenta ridículamente que “en consecuencia con esta política”, el SWP “destinó un destacamento de militantes a la flota mercante de Estados Unidos”. No debería hacer falta un extenso análisis para darse cuenta de que el trabajo del SWP en la marina mercante no tenía nada que ver con la “política militar proletaria”. El SWP perdió al menos a siete de sus militantes en la marina mercante, algunos de los cuales trabajaban en la peligrosa ruta de Múrmansk en la que convoyes aliados llevaban abastecimientos a la Unión Soviética. Este trabajo genuinamente excepcional fue una expresión no de la PMP, sino del defensismo soviético del SWP, algo que al PTS le conviene no reconocer.
De hecho, una de las principales preocupaciones de Trotsky, que debe de haber desempeñado un papel en la elaboración de la PMP, era el grave peligro que la guerra planteaba a la tierra de la Revolución de Octubre. Pero el PTS desaparece este aspecto del problema, por una buena razón: es una organización que nació a la vida política “independiente” a finales de los años 80 apoyando la contrarrevolución capitalista en la RDA, la URSS y toda Europa Oriental, así como hoy reniega de la defensa militar incondicional de los estados obreros deformados que aún quedan contra el imperialismo y la contrarrevolución interna: formalmente en el caso de China y Vietnam, en tanto que a duras penas balbucea una palabra sobre Corea del Norte, prefiere ignorar la existencia del estado obrero en Laos y en los hechos abandona el defensismo respecto al estado obrero cubano (ver “Cuba: Crisis económica y ‘reformas de mercado’”, Espartaco No. 34, otoño de 2011).
El que el PTS adopte retrospectivamente la PMP, así como su apoyo al absurdo intento de Joubert de reducir el defensismo revolucionario a una efímera exageración polémica de Lenin, está en concordancia con su apoyo a la contrarrevolución “democrática” en los estados obreros degenerado y deformados. Y aún así, el PTS tiene la desvergüenza de publicar, en su introducción a Guerra y revolución, una sección entera dedicada a “La defensa de la URSS” con luengas citas de Trotsky, cuyo contenido entero ha pisoteado en cada coyuntura histórica fundamental en continuidad antirrevolucionaria con sus predecesores morenistas de la Liga Internacional de Trabajadores (LIT) (ver, entre otros, folleto del GEM y la Fracción Trotskista del entonces POS, hoy LTS, “Del morenismo al trotskismo: La cuestión rusa a quemarropa”, 1991).
Por otro lado, debe señalarse que todo el trabajo heroico de los trotskistas durante la Segunda Guerra Mundial —incluyendo, entre otros, el trabajo marítimo del SWP y prominentemente el de la célula de los trotskistas de Brest que publicaba Arbeiter und Soldat (Obrero y Soldado) para distribuir al personal naval alemán— está en contradicción directa con la PMP. Aun así, el PTS tiene el descaro adicional de atacar al SWP por imprimir “a la propaganda sobre la PMP un sesgo un tanto ‘defensista’, aproximándose a una posición que postulaba la ‘necesidad de librar la guerra contra el fascismo hasta el final’”. Pero el SWP de Cannon sí se opuso a la Segunda Guerra Mundial. Debido a que el SWP en aquellos años era un partido genuinamente revolucionario proletario —a diferencia de los impostores seudotrotskistas del PTS—, la PMP nunca cobró vida como una demanda programática y pronto fue archivada en algún cajón, y sus implicaciones socialpatriotas nunca echaron raíz. En cambio, es el PTS quien defiende hoy la proposición de ser “el mejor soldado” en los ejércitos aliados y exige retrospectivamente la conscripción universal para ir a matar británicos en las Malvinas/Falklands.
Contorsiones circenses
El PTS se ve obligado a realizar contorsiones verdaderamente sorprendentes para tratar de establecer “antecedentes” para la PMP en las políticas trotskistas durante la Guerra Civil Española, en el Programa de Transición y, más generalmente, en casi cada referencia que Trotsky haya hecho jamás a la lucha por escindir al ejército horizontalmente en tiempos de agitación revolucionaria para ganar a las tropas al lado del proletariado. Pero esto no era nada nuevo ni tiene nada que ver con la PMP; de hecho, Engels había señalado ya desde 1895 la necesidad de escindir al ejército (ver su introducción a Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850 de Marx), una política que fue, por supuesto, llevada a cabo con éxito en la Revolución Rusa de 1917. Como “La guerra y la Cuarta Internacional” explica, cuando un revolucionario se ve obligado a ir al ejército,
“sigue siendo un luchador, aprende a usar las armas, explica hasta en las trincheras el significado de clase de la guerra, nuclea a los disconformes, los organiza en células, transmite las ideas y consignas del partido, observa cuidadosamente los cambios en el estado de ánimo de las masas, el reflujo de la marea patriótica, el incremento de la indignación, y en el momento crítico llama a los soldados a colaborar con los obreros”.
¡No precisamente “el mejor soldado” en un ejército burgués!
Quizá el más deshonesto de sus intentos es el de establecer un antecedente de la PMP en Lenin. El PTS afirma que en “El programa militar de la revolución proletaria” (septiembre de 1916), “Lenin formula lo que podríamos llamar, sin temor a abusar de los términos, una ‘política militar del proletariado’”. Sería muy amable llamar a esto “abusivo”. Lenin escribió:
“En lo que se refiere a la milicia, deberíamos decir: no estamos por una milicia burguesa, estamos únicamente por una milicia proletaria. Por consiguiente, ‘ni un centavo, ni un hombre’, no sólo para el ejército regular, sino tampoco para la milicia burguesa, incluso en países como Estados Unidos, o Suiza, Noruega, etc... Podemos exigir la elección de los oficiales por el pueblo, la abolición de todos los tribunales militares, iguales derechos para los obreros extranjeros y los nacidos en el país... Además, podemos exigir, digamos, que cada cien habitantes de un país determinado tengan derecho a formar asociaciones de adiestramiento militar voluntario, con libre elección de instructores, pagados por el estado, etc. Sólo en tales condiciones podría adquirir el proletariado adiestramiento militar, para sí, y no para sus esclavizadores; y los intereses del proletariado exigen absolutamente ese adiestramiento” (énfasis en el original).
De manera totalmente explícita, Lenin no está argumentando por el entrenamiento y equipamiento de “obreros-soldados” para ir a luchar contra los alemanes en la Primera Guerra Mundial. Este artículo es una polémica contra la consigna reformista del “desarme”[3] en el cual, al tiempo que enfatiza que la Primera Guerra Mundial es totalmente reaccionaria, señala que no todas las guerras lo son, e insiste en que el proletariado necesita su propia milicia, independiente de la burguesía, para luchar por su propia dictadura y consolidarla. La siguiente oración en el artículo, que el PTS convenientemente omite, deja claro lo anterior:
“La Revolución Rusa [de 1905] demostró que todo éxito del movimiento revolucionario, incluso un éxito parcial, como la toma de una urbe, de una ciudad fabril, o el atraerse a una parte del ejército, obliga inevitablemente al proletariado vencedor a poner en práctica precisamente ese programa” (énfasis en el original).
Como escribimos en PRS No. 2:
“En el curso de la lucha que lleva al establecimiento de un estado proletario, el llamado por el establecimiento de organizaciones obreras de autodefensa es central en el programa revolucionario. Estas organizaciones representan la forma embrionaria del ejército del estado obrero, pero sólo si son completamente independientes del estado burgués. El Programa de Transición, adoptado en la conferencia de fundación de la IV Internacional en 1938, asocia el llamado por escuelas militares obreras y entrenamiento militar con la consigna de ‘completa independencia de las organizaciones obreras del control policiaco-militar’. Pero la PMP exigía que el estado burgués financiara las escuelas militares obreras, inclinándose hacia una posición reformista sobre el carácter del estado capitalista. El llamado ridículo del SWP por el ‘control sindical de la conscripción’ fue más lejos por ese camino”.
En suma, ninguna cantidad de sofistería será suficiente para esconder la verdad que yace en la afirmación que hicimos hace ya 40 años y que aplica de manera aún más apta al PTS hoy día: “Sólo socialchovinistas que apoyen los objetivos bélicos de ‘su’ gobierno pueden levantar razonablemente la PMP” (“Proletarian Military Policy” [Política Militar Proletaria], Revolutionary Communist Youth Newsletter No. 13, agosto-septiembre de 1972, reimpreso en PRS No. 2).
Notas
  1. Entre éstos, se incluyen polémicas correctas de Max Shachtman contra la PMP de finales de 1940 y principios de 1941. Menos de un año antes, sin embargo, Shachtman había roto de manera revisionista con el marxismo mediante la repudiación completa de su metodología filosófica, el materialismo dialéctico, y la traición concreta a la Unión Soviética (con base en su “teoría” del “colectivismo burocrático” según la cual la burocracia soviética no era tal, sino una “nueva clase”), primero en la guerra contra Finlandia en 1939 y luego en la invasión alemana de 1941 (ver “La bancarrota de las teorías sobre ‘una nueva clase’”, Spartacist (Edición en español) No. 30, mayo de 2000). La desviación del SWP respecto del contenido principista del leninismo mediante la PMP fue un regalo para Shachtman —entonces aún en sus inicios como revisionista—, el cual pudo explotar porque no se centraba en sus propias áreas de abandono del marxismo. Sin embargo, diez años después, bajo la presión de la Guerra de Corea, su revisionismo se volvió completo y Shachtman impulsó su propia versión, grotescamente reaccionaria, de la PMP. Regresar
  2. Joubert parece retomar al shachtmanista Hal Draper, quien en 1953-54 publicó un largo, oscuro y confusionista opúsculo titulado “The Myth of Lenin’s ‘Revolutionary Defeatism’” (El mito del “derrotismo revolucionario” de Lenin), a inicios de la primera Guerra Fría antisoviética del imperialismo estadounidense, para justificar la línea tercercampista de que, en caso de una guerra entre EE.UU. y la URSS, ¡los “socialistas” estadounidenses no debían estar por la derrota de su “propia” burguesía! Regresar
  3. De hecho, una versión ligeramente distinta, preparada por Lenin, de este mismo artículo se publicó en diciembre de 1916 como “La consigna del ‘desarme’”. Regresar
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/35/pmp.html
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2015.09.29 13:19 qryq Rusia ataca al yihadismo islámico en todos sus frentes en Siria.

La Fuerza Aérea Rusa desplegada en Latakia comenzaron ayer por la noche fuertes bombardeos contra las posiciones y rutas de suministro del Estado Islámico, todo esto conjuntamente con la Fuerza Aérea Siria que también está empezando a usar los nuevos aviones Rusos para pilotarlos en un futuro sin ayuda Rusa.
Zonas que fueron y son bombardeadas
Al-Raqqa - Los primeros y más importantes bombardeos fueron contra la ciudad de al-Raqqa bastión de ISIS y donde se encuentran los grandes almacenes subterráneos de armamento, también fueron bombardeadas las rutas de suministro que usa el ISIS que pasan por las afueras de la ciudad, llegando desde Turquía hacia Siria e Irak por una de las mas grandes carreteras que pasan a lo largo del Río Éufrates, esta carretera es la yugular del ISIS sin ella no podrían suministrar armamento ni nuevos combatientes ni a Siria ni a Irak.
Deir ez-Zor - Los bombardeos también se centraron en ayudar a las tropas del Ejército Árabe Sirio que se encuentran rodeadas por el Estado Islámico en la ciudad controlando así el aeropuerto y todas las bases militares y que el ISIS intenta apoderarse sin éxito.
Homs - Palmyra - El Ejército Árabe Sirio tomó hace 2 días las antenas de comunicación y el castillo de Palmyra cerca de la ciudad y las ruinas, ahora se preparan para un asalto a la ciudad y la fuerza rusa y siria bombardearon a los terroristas del ISIS que se concentran en toda la zona para intentar repeler la ofensiva.
Todos estos bombardeos se centraron especialmente contra el Estado Islámico dejando un mínimo de 150 terroristas muertos y destruyendo armamentos, vehículos, tanques y bloqueando así el libre movimiento del ISIS por las zonas que controlan.
En un solo día los Bombardeos coordinados rusos y sirios impactaron de forma más brutal al ISIS que un año de "bombardeos" de la supuesta coalición liderada por EEUU, y que durante todo este tiempo no han hecho nada más que hacer un ridículo paripé.
Siria - Latakia - Rusia construye a toda prisa nuevas bases para Helicópteros, mientras que los Mi-17 son aterrizados en terrenos improvisados.
Rusia ya ha comenzado los bombardeos contra el ISIS y el control de los movimientos terroristas por toda siria con drones UAV. En estas nuevas bases Rusas también está colaborando conjuntamente Irán que está desplegando tropas y material militar.
Aviación rusa ataca al ISIS en el este de Alepo
Por primera vez desde su llegada a Siria, la fuerza aérea rusa lanzó una serie de ataques aéreos en la campiña oriental de la gobernación de Alepo, apuntando contra las posiciones del Estado Islámico (ISIS) a lo largo de la autopista Alepo-Deir Hafir mientras el Ejército Árabe Sirio (EAS) atacaba al grupo terrorista en el terreno.
El jueves por la mañana, el Ejército Árabe Sirio - en coordinación con las Fuerzas de Defensa Nacional (FDN) - realizó un poderoso asalto a las posiciones del ISIS en Ayn Sabl, dando como resultado la captura del perímetro suroeste de esta ciudad que se encuentra al este de Tal Rayman y Al-Salijiya.
Ayudando a las fuerzas sirias desde los cielos estaba la fuerza aérea rusa que, según los informes, atacó las posiciones ISIS en el este de Alepo con notable precisión y ferocidad implacable. Estos ataques aéreos también marcan la primera vez que Rusia participa físicamente en los cuatro años de conflicto sirio.
La fuerza aérea rusa también fue vista volando por encima de las gobernaciones de Damasco Campo, Latakia y Hama el jueves por la mañana, pero todos sus aviones regresaron nuevamente al Aeropuerto Militar de Hmamiyat en la ciudad costera siria de Jableh.
Según un oficial de alto rango en el Ejército Árabe Sirio, estos ataques aéreos rusos fueron coordinados con la Fuerza Aérea Árabe Siria, que lanzó sus propias incursiones a lo largo de la carretera Raqqa-Deir Ezzor.
Rusia anuncia envío de buques de guerra a las costas sirias
Varios barcos rusos, encabezados por el crucero de misiles Moskva, han abandonado las aguas territoriales del país euroasiático para dirigirse a la costa de Siria, en el mar Mediterráneo. “De acuerdo con el plan de la preparación de las tropas aprobado a finales de 2014, en la zona oriental del Mediterráneo está programado para este período un ejercicio del grupo naval de la Armada rusa, conformado por el crucero portamisiles Moskva, el patrullero Smetlivi, el buque de desembarco Saratov y buques auxiliares”, indicó el jueves el Ministerio de Defensa de Rusia mediante un comunicado.
El texto precisa además que el portamisiles Moskva ya ha salido de la ciudad portuaria de Sebastopol, situada en Crimea, y se dirige ahora hacia los estrechos del Bósforo y los Dardanelos, en Turquía.
Latakia saluda a los "hermanos rusos"
En el hall el Hotel Meridien de Latakia, cinco rusos están sentados a la mesa en medio de varias familias sirias que disfrutan de la fiesta musulmana del Eid al Adha. "Somos visitantes. Es todo", dijo uno de ellos a AFP. "Se dice que son pilotos de aviones de transporte. Los únicos turistas que hay ahora aquí son sirios", señaló un responsable del hotel.
Los habitantes de esta ciudad costera, un feudo de apoyo al presidente Bashar al Assad, han recibido de una forma entusiasta las noticias de los medios internacionales sobre la llegada de los militares rusos a su región. "Cada mañana, de 6 a 7 horas, veo pasar varios aviones rusos y verdaderamente me siento tranquilo", dice Ahmad, de 50 años, que vive cerca del aeropuerto civil y militar de Bassel al Assad, al sur de Latakia.
Para un experto de Latakia, que habló bajo la condición del anonimato, "todo el material ultrasofisticado es operado por los rusos, como por ejemplo la guía de los drones. Son ellos también los que entrenan a los pilotos sirios".
"Hace tres días, dos cohetes cayeron sobre el aeropuerto. Los rusos detectaron inmediatamente el lugar del lanzamiento, situado a 20 kms de la base, y dos aviones despegaron para reducirlo a cenizas", añadió.
A excepción de un soldado en uniforme, ninguna actividad era visible en el exterior del complejo militar sirio de Al Sanubar, situado en medio de un bosque de pinos, al norte del aeropuerto.
Sin embargo, la presencia rusa está en el centro de todas las conversaciones. "Eran amigos y ahora se han convertido en hermanos, mucho más que muchos árabes. Antes, Rusia nos defendía diplomáticamente y ahora nos protege militarmente", señaló Rima, una estudiante de 25 años.
"No hay nada más maravilloso cada mañana que beber un café y fumar una narguila en mi balcón mientras escucho el ruido de los aviones rusos", dijo Nafaa, un comerciante de 46 años que vive en Sharashir, a 3 kms del aeropuerto.
Sentado en un café del barrio de Sheij Daher, Fadi, un ingeniero de 40 años, se muestra también muy contento con los rusos. "Yo soy laico y pertenezco a una minoría religiosa. (La presencia de los rusos) es la mejor cosa que puede ocurrir, puesto que ellos van a impedir a los extremistas avanzar e incluso van a conseguir derrotarlos", señaló.
Latakia está habitada, en su mayor parte, por alauíes, un grupo religioso que apoya al Estado sirio. Más de la mitad de la población de la ciudad, 400.000 habitantes, son miembros de esta confesión.
"La implicación militar rusa significa un giro decisivo", declaró un alto responsable sirio a AFP. "Rusia ha demostrado que no hay solución sin Bashar al Assad y que hace falta implicar a su ejército en la guerra contra el EI".
Él indicó que "Moscú quiere recordar a EEUU que sus relaciones con Siria datan de hace más de 50 años y que este país está bajo su zona de influencia. Es también un mensaje a los países de la región de que Rusia busca convertirse en un actor principal":
Portaaviones chino atraca en base rusa en Siria
El portaaviones chino Liaoning (CV-16) atracó el pasado sábado en Siria, en la base militar de Rusia en la provincia de Tartus. El portal Web israelí DEBKAfile, en su informe más reciente, publicado este sábado, revela que el portaaviones chino Liaoning, un buque de misiles teledirigidos de la Armada de China y un número de tropas, han llegado a Tartus, donde Rusia tiene una base militar y ha estacionado varios de sus submarinos y buques de guerra.
El mencionado medio israelí confirma que Liaoning es el mismo buque chino que anteriormente se dijo que viajaba rumbo a las costas de Tartus en Siria. No se sabe cuántas aeronaves militares transporta el portaaviones CV-16 —se cree que varios cazas polivalentes chinos modelo Shenyang J-15— además se espera que en las próximas semanas lleguen más aviones de este tipo.
Según DEBKAfile, la Fuerza Aérea china enviará al menos un escuadrón de dichos aviones de combate: una parte se estacionará en el Liaoning y otra tendrá que despegar desde la base militar de Rusia en la provincia noroccidental de Latakia.
Este movimiento de tropas, junto con el aumento de la presencia militar de Rusia en Siria, pone en peligro la posición estratégica y militar del régimen de Tel Aviv, asegura el DEBKAfile.
Las fuentes militares de dicho medio israelí aseguran que China busca mantener una larga presencia militar en Siria, y por ello próximamente llegarán a Siria 1 000 marines chinos, helicópteros antisubmarinos Z-18F y para el transporte de tropas modelo Z-18J.
Hasta el momento no ha habido ningún comentario por parte del Gobierno ruso, chino o sirio sobre este informe. De ser confirmada la información, sería la primera vez que China se involucra, de manera directa, en la crisis de Siria.
Rusia envía diariamente a Siria un avión con armamento y tropas
Rusia envía diariamente a Siria un avión de transporte militar cargado con tropas y armamento, revela una fuente militar entrevistada el sábado pasado por la agencia AFP.
Desde hace dos semanas y hasta el sábado por la mañana, un avión de carga ruso aterriza cada mañana en la base militar de Hmeimim (en la provincia noroccidental de Latakia)", ha dicho una fuente militar.
Según la fuente, estas aeronaves militares de carga llevan los colores de la bandera rusa y transportaban armamento y personal militar, y posiblemente también tropas rusas. Rusia está construyendo una nueva base militar en Latakia, cerca de Hmeimim.
La fuente añade que, cuando los aviones aterrizan, varios camiones de medio tonelaje descargan y transportan la carga de las aeronaves fuera del aeropuerto, pero no especifica el destino final del cargamento.
También, asegura, varios cazabombarderos acompañan a estos aviones para protegerlos. No ha especificado el modelo de los aviones de carga o los cazabombarderos pero las fotos y los videos divulgados muestran aviones de carga modelo Ilyushin Il-76MD y cazabombarderos Sukhoi Su-24.
Iraq autoriza a los aviones sirios a atacar convoyes del EI en su territorio
Según el periódico Al Quds al Arabi, que cita una fuente de confianza del mando del Ejército sirio, Damasco recibió hace unos pocos días una carta formal del Ministerio de Defensa iraquí en la que éste último manifiesta que Bagdad no vería con malos ojos que los aviones de la Fuerza Aérea siria penetren en el espacio aéreo iraquí para lanzar ataques aéreos contra convoyes terrestres del grupo terrorista EI que discurran por el territorio iraquí, cerca de la frontera entre Iraq y Siria.
Esta coordinación entre ambos países se produce en un momento en el que existen informaciones acerca de la llegada de modernos cazas rusos enviados por Moscú a Siria en los últimos días o la próxima llegada de los mismos en un próximo futuro, dentro del marco de la guerra que el Ejército sirio libra contra las organizaciones terroristas en grandes áreas del país.
El permiso iraquí indica que es la Fuerza Aérea siria asumirá un papel mayor de la lucha contra el terrorismo no sólo en la propia Siria, sino fuera del país también, y que ella podrá a partir de ahora realizar persecuciones en caliente dentro del territorio iraquí.
Fuerte bombardeo contra objetivos del EI en Raqqa
Este anuncio se produce poco después de que la Fuerza Aérea siria llevara a cabo su mayor ataque contra la ciudad de Raqqa, la capital del "califato" del EI y capital de la provincia del mismo nombre. Doce puntos de la ciudad han sido atacados causando un gran número de muertos y heridos en las filas de los militantes así como importantes daños materiales a sus cuarteles generales, incluyendo la sala de operaciones situada en una antigua guardería cerca de la Escuela de Yawad Anzur, donde todos los miembros del EI que estaban en su interior resultaron muertos.
Un taller para fabricar coches bomba y explosivos improvisados fue destruido también así como la sede del servicio de inteligencia del EI.
Posteriormente al bombardeo, militantes del EI cerraron las calles que conducían a los sitios bombardeados y registraron números cafés de Internet. Aparatos de la coalición liderada por EEUU han estado sobrevolando Raqqa para comprobar los daños causados por el ataque de la Fuerza Aérea siria.
Cese al fuego en Zabadani / Fuah y Kafraya
Las partes en conflicto han llegado a un acuerdo sobre todos aspectos relacionados con un alto el fuego total en Kafraya y Fuah, al norte de Idlib, y en Zabadani, Damasco campo.
El acuerdo, bajo supervisión de la ONU, incluye la retirada de los terroristas atrincherados en la ciudad de Zabadani, ya casi bajo control total del gobierno, y la evacuación de los civiles de las aldeas de Fua y Kafraya sitiadas por los terroristas en la provincia de Idlib.
Se pondría en práctica durante los seis meses, en los cuales habría un alto el fuego prolongado en estas áreas. La evacuación de heridos de ambos lados podría comenzar tan pronto como el viernes.
El acuerdo se produjo apenas días después de que fuerzas del gobierno sirio y Hezbolá, por un lado, y los insurgentes que luchan contra Siria, por el otro, acordaran un tercer alto el fuego en las zonas desde agosto.
El Ejército sirio lanzó ataque por sorpresa al este de Deir Ezzor
El miércoles por la mañana, el Estado Islámico (ISIS) se enfrentó a una de sus más serias amenazas en los últimos meses, cuando la Brigada 137 de Artillería de la División 17 de Reserva del Ejército - en coordinación con la Brigada 104 de la Guardia Republicana, las Fuerzas de Defensa Nacional (FDN), y los hombres de la tribu Shaytat lanzaron un ataque sorpresa al pueblo de Al-Khareetah en la provincia de Deir Ezzor.
Las fuerzas armadas sirias atacaron Al-Khareetah después de una exitosa campaña para asegurar las montañas de Al-Bardah ubicadas directamente al oeste de la capital de la provincia del Deir Ezzor, junto con la reciente captura de la colina estratégica de Tal Kroum al sur de la mezquita del distrito de Al-Hawiqah.
De acuerdo con un informes de campo de un miembro de la Guardia Republicana, el fuerzas armadas sirias y la tribu Shaytat eliminaron a unos 60 combatientes enemigos, mientras avanzaron hacia la ruta de suministro primaria del ISIS entre las gobernaciones de Raqqa y Deir Ezzor al este de Siria.
Al-Khareetah se asienta a menos de 20 kilometros al oeste de la pequeña carretera que conduce a la campiña de Homs este y a menos de 1 km al este de la imperativa autopista Raqqa-Deir Ezzor; si ambas autopistas son cortadas, la banda terrorista tendría completamente bloqueadas sus rutas de suministro primarias a Deir Ezzor.
Los sirios celebran la presencia militar rusa e iraní para combatir al terrorismo
Un alto comandante de las Fuerzas de Defensa Nacional de Siria ha saludado la ayuda militar de Teherán y Moscú a su país y ha asegurado que el grupo terrorista EI será pronto completamente eliminado por Rusia e Irán. “La poderosa presencia de Irán y Rusia erradicará al EI”, dijo Sheij Fayez Abdel Rahman Sheij Namis a Fars News el jueves.
Él dijo que la nación siria saluda la presencia de Rusia e Irán y aprecia la ayuda militar que ambos países prestan para combatir a los terroristas. “El pueblo sirio y el de Irán confían en Rusia e Irán más que en EEUU en la guerra contra el EI”, indicó Namis. Las Fuerzas de Defensa Nacional son formaciones civiles que luchan junto al Ejército sirio contra los terroristas.
Otros responsables sirios saludaron el apoyo militar de Irán y Rusia en la campaña contra el terrorismo.
“Siria saluda la asociación militar con Irán y Rusia en lucha contra el EI en Siria y asume los esfuerzos realizados por estos países que son legales y alejados de los dobles raseros y en línea con la salvaguardia de nuestra seguridad nacional”, dijo Yamal Rabih, un legislador sirio, a Fars News el domingo.
El ministro de Exteriores de Siria, Walid Muallim, dijo el jueves que Damasco podría pedir ayuda a Rusia para que esta última envíe tropas a Siria a luchar al lado de las fuerzas gubernamentales en contra de los grupos terroristas en el país, si fuera necesario.
Además, el embajador de Siria en la ONU, Bashar Yaafari, dijo anteriormente que Rusia tenía todo el derecho a llevar a cabo ataques aéreos contra el EI en el suelo del país.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, afirmó el viernes que la participación de Rusia en las operaciones contra el grupo terrorista El en Siria podría ser discutida en un formato bilateral si tal petición era realizada.
“Si hubiera una petición, entonces naturalmente ella sería discutida y revisada en el marco de los contactos bilaterales y el diálogo bilateral. Es muy difícil de hablar de este tema de forma hipotética”, señaló Peskov.
Asimismo, Irán y Siria han suscrito también varios acuerdos de cooperación y consejeros iraníes han proporcionado asesoramiento a las tropas sirias en su combate contra los grupos terroristas.
EL PENTÁGONO ADMITE QUE ENTRENA A TERRORISTAS EN SIRIA
Insólita ADMISIÓN PUBLICA (con total impunidad) de lo que ya se sabía y EEUU negaba. Titulo principal de la agencia Reuters de ayer: REBELDES SIRIOS ENTRENADOS POR WASHINGTON ENTREGAN EQUIPOS A FRENTE NUSRA DE AL QAEDA. Y desarrolla la información más abajo:
"Rebeldes sirios ENTRENADOS por Washington entregaron parte de su equipamiento al Frente Nusra -relacionado con Al Qaeda-, a cambio de un paso seguro, dijo el viernes un portavoz del Ejército de Estados Unidos, en el más reciente golpe a los intentos por ENTRENAR A SOCIOS LOCALES para luchar contra el Estado Islámico.
Los rebeldes entregaron el 21 y 22 de septiembre seis camionetas y algunas municiones, cerca de una cuarta parte del equipamiento que se les concedió, a un presunto intermediario del Frente Nusra a cambio de un tránsito seguro, dijo en un comunicado el portavoz del Comando Central de Estados Unidos, coronel Patrick Ryder. Previamente, Ryder había dicho que todas las armas y equipamiento entregados a los rebeldes permanecían bajo su control".
A ver si DECODIFICAMOS esta sorprendente (e impune) declaración del Pentágono informada por Reuters. Primero, lo que el portavoz del Pentágono llama "REBELDES SIRIOS", no son rebeldes. Son TERRORISTAS MERCENARIOS que invadieron Siria con un plan del Pentágono y la inteligencia USA israelí y británica. La inmensa mayoría NO SON SIRIOS (provienen de Europa o de países musulmanes aliados de EEUU) Y no fueron entrenados por la CIA para LUCHAR CONTRA ESTADO ISLÁMICO. Son MERCENARIOS entrenados y financiados por EEUU y sus aliados árabes y europeos para DERROCAR AL GOBIERNO SIRIO de Bashar Al Assad. Y el ESTADO ISLÁMICO y Al Qaeda (entrenados por la CIA y el Pentágono) y el mosaico de GRUPOS TERRORISTAS (entrenados por la CIA y el Pentágono) que destruyen y asesinan en Siria son parte del MISMO PLAN. Responden a un mismo PATRÓN operativo, simulando actuar en trincheras diferentes.
Un plan MAQUIAVÉLICO con distintas facetas, que a veces chocan falsamente una con otra. La declaración impune del portavoz del Pentágono admitiendo que EEUU tiene a los terroristas BAJO SU CONTROL revela, solo en PARTE la VERDADERA REALIDAD que los analistas de la contrainformación vienen revelando con detalles desde que comenzara la INVASIÓN TERRORISTA a Siria. Mientras la prensa internacional del sistema solo "informa" la VERSIÓN OFICIAL de EEUU y sus aliados imperiales de la OTAN.
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